miércoles, 25 de marzo de 2026

Habilitación de las Zonas Portuarias e Industriales de Apoyo al Desarrollo de la Energía Eólica Costa Afuera en el Litoral de la Península de Yucatán y el Golfo de Tehuantepec

 

 

1.   Presentación

 

México tiene un enorme potencial de generación de energía renovable en su zona económica marítima exclusiva (ZEME) de 200 millas náuticas a partir de sus litorales. En particular, destaca la energía eólica marina o costa afuera (EECA), cuyo potencial bruto[1] ha sido estimado en 869 GW; esto es, casi 10 veces la capacidad total de generación eléctrica actual del país.

 

Las zonas donde se concentra gran parte de este potencial son: (i) el litoral de Yucatán, Campeche y parte de Tabasco; y (ii) el Golfo de Tehuantepec, en el litoral de Oaxaca y parte de Chiapas.

 



La energía eólica marina tiene un factor de capacidad superior a la energía eólica terrestre (40-60% vs 25-35%) por la ausencia de obstáculos, y puede desplegarse en escalas que no son alcanzables en tierra (parques de +1GW, aerogeneradores de 15 MW y más), con lo cual genera un flujo de inversión de gran magnitud que descansa en una cadena de suministro especializada que, idealmente, debe localizarse cerca de los parques marinos eólicos a desarrollar, por el tamaño de sus componentes y el costo logístico de su movilización.

 

Cada vez más países desarrollados y emergentes están desarrollando programas multianuales ambiciosos para incorporar a la energía eólica marina como elemento clave en sus políticas de transición energética y descarbonización. Además de China, que es líder mundial, destacan países europeos como el Reino Unido, Alemania, Países Bajos y Dinamarca, y se han incorporado más recientemente Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Taiwán. En preparación, están los programas de Australia, Filipinas, Brasil, entre otros. En América Latina, Colombia realizó ya su primera subasta internacional en 2025.

 

A la fecha, hay metas firmes por más de 700 GW de energía eólica marina, y la ambición internacional es rebasar los 2,000 GW para 2050. La EECA ha crecido a una tasa anual promedio del 22% entre 2015 y 2024. México, a través de la Secretaría de Energía (SENER), ya está preparando su política y programa de largo plazo con la ayuda de las agencias de cooperación del Reino Unido y Dinamarca.

 

Uno de los aspectos críticos en la hoja de ruta (roadmap) de México para el desarrollo de la energía eólica marina consiste en la adecuación de su infraestructura portuaria e industrial, con la anticipación necesaria, para aprovechar cabalmente las grandes oportunidades que se presentarán en los próximos años. Esta nota es una primera aproximación a las adecuaciones requeridas.

 

2.   Hoja de ruta típica para el desarrollo de la energía eólica costa afuera

Para un país emergente como México, el roadmap típico para desarrollar la EECA tiene cuatro apartados que se desenvuelven en gran medida de manera simultánea:

 

PRIMER APARTADO

Se refiere al establecimiento de la visión estratégica y habilitación del mercado: con horizonte de largo plazo, metas multianuales; y grupos de trabajo público-privados. Supone la construcción del marco regulatorio e institucional, con 4 pilares básicos[2]:

 

i)            proceso competitivo para obtener derechos de acceso al lecho marino;

ii)           proceso de permisos claro y expedito (ventanilla única; autorizaciones        ambientales, sociales y técnicas);

iii)          bancabilidad de los proyectos (contratos por diferencias, acuerdos de         compra de energía de largo plazo);

iv)         conexión oportuna y rentable de los parques eólicos marinos a la red         de transmisión terrestre (considerando la necesidad de sistemas de           baterías y otras opciones como producción de hidrógeno verde y sus          derivados).

 

Incluye también el compromiso temprano y permanente con los grupos de interés (stakeholders): comunidades locales, usuarios del espacio marino, mecanismos de beneficio comunitario.

 

SEGUNDO APARTADO

Consiste en la planeación espacial marina y asignación de zonas, con una fase inicial de planeación temprana (ubicación de zonas con mayor potencial energético y menores restricciones):

 

i)            Metodología de identificación y selección de sitios: primero, excluir         áreas con restricciones ambientales, sociales, económicas y de uso          concurrente (como rutas marítimas)

ii)           Jerarquización del potencial de las áreas restantes que no tienen             restricciones (velocidad y densidad del viento, profundidad marina,           distancia a la costa, condiciones geofísicas del lecho marino).

 

También incluye la evaluación y mitigación de impactos ambientales y sociales (siguiendo estándares internacionales), y la definición de los modelos de asignación de las concesiones marinas (modelo competitivo entre consorcios internacionales, generación de ingresos al gobierno derivados de las subastas por pagos iniciales (upfront fees) y anuales (por km2, por MW de capacidad del proyecto).

 

TERCER APARTADO

Se refiere al desarrollo de infraestructura habilitadora en dos aspectos clave:

 

i)          Planificar la transmisión y conexión a la red ya sea en sistemas de            corriente alterna o de corriente contínua de alta tensión (HVAC y HVDC,     respectivamente, por sus siglas en inglés)

ii)         Estrategia de desarrollo portuario: puertos de fabricación, puertos de        integración y ensamble, puertos de operación y mantenimiento.

 

CUARTO APARTADO

Considera el fomento de la cadena de suministro y el capital humano, a través de:

 

i)            Política industrial activa

ii)           Evaluación exhaustiva del tejido industrial local, regional y nacional           (supply chain readiness)

iii)          Planificación del recurso humano y desarrollo de capacidades

iv)          Requerimientos de transporte marítimo especializado.

 

3.   Tipos de puertos de apoyo para el desarrollo, construcción, instalación, mantenimiento y operación de parques eólicos marinos

 

Son tres los tipos de terminales marítimas que dan servicio a la industria de la energía eólica costa afuera. El primero es la terminal de fabricación. Sus requerimientos son diversos según el componente de que se trate. Los de mayores dimensiones tienen una necesidad logística de fabricarse en una terminal marítima o a muy corta distancia de ésta. Uno de los mejores ejemplos es el puerto de Cuxhaven, que es al mismo tiempo puerto de fabricación, de integración y ensamble, y de operación y mantenimiento.

 


El segundo tipo es la terminal de ensamble e integración (staging, integrating, marshalling), que recibe los componentes, los ordena y almacena, los ensambla e integra, y los coloca en las embarcaciones especializadas que los transportan para su instalación en el parque marino. Un buen ejemplo es el puerto danés de Esbjerg, que ha sido base de apoyo para la instalación de muchos parques eólicos marinos en el Mar del Norte.

 


El tercer tipo se refiere a la terminal de operación y mantenimiento, desde la cual se transporta al personal, se almacenan refacciones e implementos para el mantenimiento, y se organiza y monitorea permanentemente la operación del parque marino. No tiene requerimientos especiales de tamaño y profundidad, por lo que puede coexistir en diversos puertos y terminales marítimas.

 

En la tabla siguiente se presentan algunos requerimientos técnicos de terminales marítimas y espacios industriales para que estén en condiciones de alojar la fabricación de distintos componentes de los parques eólicos marinos, como son: las palas, las góndolas (nacelle), las torres, la cimentación, los cables de interconexión entre aerogeneradores y los cables de exportación, entre otros.

 

Así, por ejemplo, la superficie necesaria va de 10 a 40 hectáreas por planta, dependiendo del componente. La longitud del muelle va de 90 a 375 metros, y el calado de las embarcaciones al costado del muelle va de 6 a 82[3] metros. La capacidad de carga del muelle y los patios va de 2.5 a 30 toneladas por m2.

 


En la tabla siguiente se muestran las especificaciones técnicas para terminales marítimas de integración y ensamble. La superficie que requieren oscila entre 20 y 40 hectáreas, con 6 hectáreas de almacenamiento techado. El muelle sería de 600 a 900 metros para poder operar varias embarcaciones al mismo tiempo. Y el calado requerido al costado del muelle iría de 10 a 12 metros. Su capacidad de carga en muelle y patios se ubicaría entre 10 y 30 toneladas por m2. Un rasgo especial de las terminales de este tipo para parques eólicos marinos con cimentación flotante consiste en la superficie de almacenamiento húmedo requerido, que puede ascender a 500 hectáreas, a fin de almacenar simultáneamente 6 turbinas de 15 MW ya montadas en su cimentación flotante.

 


En la tabla siguiente se presentan los requerimientos técnicos para terminales marítimas de operación y mantenimiento, que son menos exigentes. La superficie total puede ir de 3 a 5 hectáreas. La longitud del muelle se estima en 400 metros para permitir la operación de varias embarcaciones al mismo tiempo. El calado requerido al costado del muelle va de 4 a 8 metros. Cabe mencionar que el dimensionamiento de necesidades es por un parque con capacidad de un GW. Regularmente las terminales de este tipo dar servicio a varios parques al mismo tiempo con capacidades sumadas de más de un GW.

 


4.   Cadena de suministro para el desarrollo de parques eólicos marinos

 

El desarrollo de la energía eólica costa afuera (EECA) abre la oportunidad de emprender en paralelo un proceso de industrialización verde en gran escala, en torno a los mismos puertos que sirvan como bases de apoyo de los parques marinos.

 

Un parque marino de 1 GW supone inversiones de casi 3 mil millones de dólares, que en un porcentaje significativo podrían atraerse a zonas expresamente diseñadas para ello, como está sucediendo ya en diferentes regiones del mundo.

 

Consorcios de empresas globales se han ido consolidando en la última década, participando en las subastas internacionales que se realizan cada año en un número creciente de países. Estos consorcios se asocian en grados y esquemas distintos con empresas locales, a fin de generar beneficios comunitarios a través de empleos de calidad, desarrollo local de capacidades técnicas, investigación y desarrollo tecnológico.

 

A partir de contratos de largo plazo de compra de la energía producida por parte de la empresa estatal de electricidad (la CFE en nuestro caso), los proyectos se vuelven “bancables”, y sujetos de apoyo financiero concesional por parte de instituciones como Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional, entre otras.

 



De los casi 3 mil millones de dólares de inversión, se estima -con base en experiencias internacionales de los últimos 10 años- que es posible captar como producción local/regional/nacional hasta un 65% a corto y mediano plazos. El porcentaje podría aumentar si el proceso de desarrollo de la cadena de suministro se apoya con una política industrial que incluya investigación y desarrollo tecnológico, desarrollo de capacidades técnicas locales, y condiciones atractivas para la inversión extranjera en plantas industriales, y su posible asociación con empresas nacionales.

 


5.   Infraestructura portuaria e industrial existente y en proyecto en el litoral de Yucatán, Campeche y Tabasco

 

El ejercicio de planeación del espacio marino elaborado para esta nota considera una franja del orden de 100 kilómetros de la costa, entre la desembocadura del Río Usumacinta hasta la mitad del litoral de Yucatán, con un área total de 71.8 mil kilómetros cuadrados (equivalente a la mitad del territorio de la Península de Yucatán). Suponiendo que sólo la cuarta parte de este espacio es aprovechable para la instalación de parques eólicos marinos, el potencial de generación eléctrica asciende a 72 GW.

 


En esta zona, además, se tendrían ventajas importantes para que las inversiones sean competitivas: una profundidad marina menor a los 70 metros (por lo que sólo utilizarían cimientos fijos que son más económicos), y una distancia corta de los parques eólicos marinos a los puertos de servicio: Progreso, Seybaplaya, Isla del Carmen y Nuevo Frontera

 

Si se adopta una meta conservadora de desarrollo de 3 GW por año, podría estructurarse un programa multianual para los próximos 24 años, que daría un horizonte de planeación adecuado para la atracción de inversiones en la cadena de suministro. Por ello, el plan que habrá de integrar el gobierno federal, junto con los gobiernos estatales, debe considerar el binomio puerto-zona industrial, como se ilustra en los mapas y croquis siguientes.

 

En una proyección de largo plazo, el consumo esperado de energía eléctrica en esta región (la de más alto crecimiento en todo el país), incluye la sustitución gradual del gas natural que hoy es el combustible predominante, la electrificación de las plataformas petroleras costa afuera en la Sonda de Campeche, el aumento en la demanda futura por la industrialización y el establecimiento de centros de datos en la región, la exportación de electricidad a otras regiones del país, e incluso a Centroamérica (con base en una red de alta tensión) y otros países en la forma de derivados del hidrógeno verde.

 

En el litoral de Yucatán, Campeche y Tabasco, hay cuatro puertos que pueden asumir funciones complementarias para cubrir la amplia franja marítima con potencial:

 

En Progreso y sus Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, PODECOBIs, es posible establecer plantas industriales de fabricación de componentes que luego se trasladaran a la zona de ampliación del puerto a una terminal de integración y ensamble de por lo menos 20 hectáreas, que también pudiera utilizarse como terminal de operación y mantenimiento.

 


Seybaplaya y su PODECOBI podrían alojar plantas industriales de fabricación de componentes que luego se transportaran a través de la terminal remota del puerto, hacia Progreso o Nuevo Frontera para su integración final. También podría apoyar tareas de operación y mantenimiento.

 


Isla del Carmen, en su nueva terminal de usos múltiples, podría dar soporte a las actividades de operación y mantenimiento, particularmente para los parques eólicos vinculados con la electrificación de las plataformas petroleras costa afuera.

 


Nuevo Frontera, relanzado como parte de la API de Tabasco, puede ser una base portuaria-industrial clave, para apoyar la fabricación, la integración y ensamble, y la operación y mantenimiento, debido a su potencial para desarrollar muelles a lo largo de su canal lateral y a la colindancia con la superficie de 300 hectáreas que el gobierno del estado adquirió hace años.

 


Es importante mencionar que los polígonos contenidos en los mapas son trazos a mano alzada con apoyo en Google Earth, y no mediciones precisas tipo Autocad.

 

6.   Infraestructura portuaria e industrial existente y en proyecto en el litoral del Golfo de Tehuantepec

 

El ejercicio de planeación del espacio marino aquí practicado, considera un área en la porción oaxaqueña del Golfo de Tehuantepec del orden de 11.8 mil km2, que es casi el doble de la superficie terrestre en el estado de Oaxaca que el Laboratorio Nacional de Energías Renovables de Estados Unidos (NREL) estimó con potencial bueno a excelente para la energía eólica en 2003. Si sólo el 25% de esa área fuera aprovechable para instalar parques eólicos marinos, el potencial de generación sería de 12 GW, más de 4 veces la capacidad instalada a la fecha en tierra en el Istmo de Tehuantepec.

 


El área marina considerada es profunda, alcanzando hasta -200 metros en una franja de hasta 100 kilómetros de la costa, por lo que se requerirá utilizar tecnologías de cimentación flotante. La zona portuario-industrial de apoyo se concentra en el nuevo puerto industrial de Salina Cruz y la combinación de Puerto Chiapas con sus dos PODECOBIs.

 

Cabe señalar que el megaproyecto de 10 mil millones de USD que ha planteado el grupo danés Copenhaguen Investment Partners (CIP) en la región terrestre del Istmo de Tehuantepec no ha podido arrancar, pero podría desarrollarse en el mar. CIP ya tiene proyectos en ejecución para parques eólicos marinos con tecnologías flotantes en otras zonas del mundo.

 

Si se estableciera una meta conservadora para desarrollar 1GW por año, se podría armar un programa multianual durante los próximos 12 años, que daría un horizonte de planeación adecuado para la atracción de inversiones en la cadena de suministro.

 

El consumo esperado de electricidad en esta region (oriental), incluye los estados de Veracruz, Tabasco, Puebla, Morelos, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Atendería el aumento en la demanda, particularmente por la industrialización en los PODECOBIs del Istmo de Tehuantepec y Chiapas, la producción de derivados del hidrógeno verde, e incluso la exportación a Centroamérica.

 

En el Golfo de Tehuantepec, el potencial se concentra en una zona marítima de menor tamaño que en el Golfo de México, pero con la mayor calidad de viento que hay en el país. El desarrollo portuario estaría circunscrito a:

 

·       La recuperación del puerto industrial de Salina Cruz, con funciones múltiples de fabricación de componentes, de integración y ensamble, y de operación y mantenimiento. Sería la base para desarrollar la energía eólica costa afuera con tecnologías flotantes, la producción de hidrógeno verde y derivados, particularmente para combustibles marítimos, así como su exportación y distribución por cabotaje a otros puertos del país (como Manzanillo y Lázaro Cárdenas) para brindar servicio de bunkering de combustibles limpios.

El nuevo puerto industrial de Salina Cruz podría reexaminar la viabilidad de algunos megaproyectos planteados en el pasado, como la instalación de una planta siderúrgica alimentada con el mineral de hierro de la mina de Santa María Zaniza. También podría reevaluarse la instalación de la nueva terminal especializada de contenedores prevista dentro del proyecto del corredor interoceánico, pero ahora con una mayor dimensión en un sitio más adecuado.

 


·       El aprovechamiento de Puerto Chiapas y sus PODECOBIs para establecer plantas de fabricación de componentes, que después pudieran transportarse por cabotaje al puerto de Salina Cruz para su integración final.

 


El Programa Maestro de Desarrollo Portuario (PMDP) vigente de Salina Cruz incluye el proyecto de ampliación de su recinto portuario para considerar el puerto industrial. Este proyecto adquiere viabilidad como hub portuario-industrial para el desarrollo de la energía eólica costa afuera en el Golfo de Tehuantepec.

 


7.   Conclusiones y recomendaciones

 

·       La energía eólica costa afuera (EECA) en México tiene un enorme potencial para hacer avanzar al país en su transición hacia una matriz energética limpia, independiente y económica, que atienda la demanda futura de energía eléctrica en una amplia zona del país, que impulse el desarrollo industrial verde, y contribuya a reducir significativamente las importaciones de gas natural.

 

·       Hay una rica experiencia internacional de más de dos décadas en el desarrollo de esta industria, y de la cual es posible absorber sus lecciones aprendidas. De hecho, la Secretaría de Energía está trabajando en el marco regulatorio e institucional necesario para impulsar la EECA en nuestro país, con la ayuda de las agencias de cooperación del Reino Unido y de Dinamarca.

 

·       En paralelo, es necesario acelerar la preparación del país en varios aspectos clave, a fin de detonar cuanto antes el flujo robusto de inversión continua a lo largo de por lo menos los próximos 20 años que puede significar el desarrollo de esta industria. La experiencia internacional ha decantado las vertientes principales en que se requiere la acción coordinada de autoridades (en los tres órdenes de gobierno), de inversionistas nacionales y extranjeros, así como de otros actores relevantes locales y regionales. Una de esas vertientes es la habilitación de zonas portuarias e industriales en las zonas marinas en que se instalen los parques eólicos.

 

·       Dos zonas marinas concentran el potencial de EECA en México: el litoral de los estados de Campeche, Tabasco y Yucatán en el Golfo de México, y el Golfo de Tehuantepec en el Pacífico. Tienen características distintas y ameritan estrategias específicas.

 

·       En el litoral del Golfo de México es posible habilitar una red de puertos y zonas industriales asociadas que se complementen entre sí, para atender un despliegue de EECA basada en tecnologías de cimentación fija, gracias a la baja profundidad de la franja marítima de la plataforma continental en torno a la Península de Yucatán.

 

·       En el Golfo de Tehuantepec habría que concentrar el esfuerzo en un gran hub portuario-industrial con base en el proyecto renovado de puerto industrial que Salina Cruz ha venido acariciando desde hace más de 40 años. Complementariamente, Puerto Chiapas y sus Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBIs) podrían ser de gran ayuda.

 

·       Un primer paso, de gran valor estratégico, sería que las autoridades federales (SEMAR, SEDATU, SENER, entre otras) y los gobiernos estatales involucrados formaran un grupo de trabajo (interinstitucional e intergubernamental) para empezar a ordenar y activar las diversas vertientes que deben atenderse.

 



[1] La estimación corresponde al Banco Mundial y Corporación Financiera Internacional, dentro de su Programa de Asistencia para la Gestión del Sector Energético (ESMAP, por sus siglas en inglés). A este potencial bruto habrá que deducirle las zonas marinas con restricción por motivos ambientales, sociales, económicos, de seguridad y rutas marítimas

[2] Que han identificado el BM-IFC en los diversos roadmaps que han elaborado alrededor del mundo, con apoyo en financiamiento concesional.

[3] Los 82 metros se requieren para las cimentaciones basadas en plataformas de boyas de espiga.

sábado, 9 de agosto de 2025

Energía Eólica Costa Afuera tiene un enorme potencial de desarrollo en el Sureste del país

 

Nota Resumen sobre el proyecto regional para desarrollar la energía eólica costa afuera en el litoral de Campeche, Tabasco y Yucatán

(7 de agosto de 2025)

 

·       La zona marítima económica exclusiva del país en los litorales de Campeche, Tabasco y Yucatán presenta condiciones naturales muy favorables para el desarrollo de parques eólicos marinos de gran escala (+1 GW de capacidad por parque), por su calidad de viento (velocidad promedio de + 7 metros por segundo) y la baja profundidad de su plataforma continental (menos de 70 metros en una amplia franja marítima en el litoral de estos estados), que permite la utilización de tecnologías maduras de cimentación fija de aerogeneradores con capacidad mucho mayor a la que ocupan los parques eólicos terrestres (en el mar ya se pueden instalar turbinas de 15 MW, mientras que el último parque terrestre autorizado en Yucatán en julio pasado va a tener turbinas de 4.5 MW).

 

·       La comunidad internacional de la industria eólica costa afuera y la financiera (banca multilateral como Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional, además de las instituciones financieras que promueven proyectos para combatir el cambio climático) está impulsando con gran fuerza el desarrollo de la energía eólica costa afuera (EECA) en países emergentes como el nuestro (Colombia, que este año realizará su primera ronda de licitaciones internacionales en la materia; Brasil, Turquía, Filipinas, Vietnam).

 

·       Un proyecto regional como el que se podría desarrollar en la zona marítima de Campeche, Tabasco y Yucatán, tendría la escala necesaria (del orden de 50 GW en una estimación conservadora) para conformar un programa de inversión multianual a diez años que atrajera el interés internacional y permitiera impulsar localmente la cadena de suministro con inversión extranjera directa de OEMs (empresas manufactureras originales, como Siemens, GE y Vestas), de empresas Tier 1 y 2, asociaciones con empresas locales y nacionales, y programas específicos de desarrollo de la proveeduría y las capacidades laborales locales.

 

·       Cada GW de energía eólica costa afuera supone una inversión estimada en 3 mil millones de dólares, por lo que un programa multianual de 50 GW significaría una inversión del orden de 150 mil millones de dólares. Un programa explícito, bien planeado, de desarrollo local de la cadena de suministro podría captar un porcentaje significativo de ese monto, que se traduciría en infraestructura, empresas, empleos de calidad, y generaría recursos para establecer fondos de apoyo social y ambiental para, por ejemplo, impulsar la reconversión de la pesca ribereña y el cuidado de áreas naturales protegidas y de alta biodiversidad.

 

·       Conforme a la experiencia internacional, el pago inicial (upfront fee) que hacen los desarrolladores que ganan las licitaciones llega a representar del orden de un 10% de la inversión total proyectada. Los países receptores de este pago lo ocupan para el desarrollo de la infraestructura complementaria requerida en tierra (incluyendo puertos), así como para atender temas sociales y ambientales asociados.

 

·       Gran parte de la energía eléctrica que se genere podría ser utilizada regionalmente, para sustituir por completo al gas natural y asegurar el abasto de largo plazo de la Península de Yucatán, que es la zona del país con más alto crecimiento en el consumo eléctrico en los últimos años. Su aplicación tendría que ser en fuentes diversificadas para dar continuidad y confiabilidad al suministro eléctrico: conexión directa a la red eléctrica de la CFE, almacenamiento en baterías, producción de hidrógeno verde para mezclar con el gas natural y, eventualmente, sustituirlo, e incluso, para la producción de excedentes que atiendan otras zonas del país y la exportación (a Guatemala vía línea eléctrica dedicada, a Europa en forma de amoniaco y metanol).

 

·       La energía eólica costa afuera podría también sustituir al gas (del orden de 500 mil pies cúbicos diarios, equivalente al 8% del gas que se importa de Estados Unidos) y diesel que se consumen en las plataformas petroleras costa afuera en los procesos de exploración, producción y transporte de hidrocarburos. La alta dirección de PEMEX ya está pensando en la manera de hacer esto.

 

·       Un proyecto regional de esta magnitud aportaría significativamente al cambio de la matriz energética del país a favor de las energías renovables, y generaría un desarrollo industrial verde local de gran calado, que a su vez sería un factor de atracción nacional e internacional de inversiones en otros sectores (centros de datos, por ejemplo, que son consumidores intensivos de energía).

sábado, 27 de julio de 2024

El Artículo 54 Constitucional con peras y manzanas

 

El texto del Artículo 54 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es muy breve. Su comprensión cabal es indispensable en el momento actual, porque de su correcta interpretación depende si se otorga o no a una sola fuerza política, por sí misma, el poder de modificar la Constitución, sin necesidad de consultar o debatir con otras fuerzas políticas.

 

Este Artículo se refiere a la distribución de los diputados plurinominales y a los límites que debe tener la representación de los partidos políticos en la Cámara de Diputados. El meollo de la discusión actual consiste en si se debe tomar la mención a “partidos políticos” en un sentido estrictamente literal, o si se debe interpretar que también incluye a “coaliciones”.

 

La integración de la Cámara de Diputados en México se hace mediante dos sistemas de representación: uno denominado de mayoría relativa que divide al país en 300 distritos, en el que se postulan candidatos en cada uno y gana el partido político o coalición que obtenga más votos obtenidos directamente en las urnas; y otro denominado de representación proporcional mediante el cual se asignan a los partidos políticos o coaliciones un número adicional de diputados -otros 200- de acuerdo con el porcentaje de votos totales a nivel nacional que obtuvieron en las urnas. En total, la Cámara tiene 500 diputados.

 

Este sistema mixto inició tímidamente en el país desde 1964, cuando se incorporaron los “diputados de partido”, y ha tenido innumerables modificaciones, motivadas por la necesidad de reflejar más fielmente la votación ciudadana, cuidando -en particular- la representación de las minorías.

 

Si sólo hubiera diputados por mayoría relativa, votados directamente en las urnas, un partido o coalición podría ganar todas las curules, con un porcentaje de votos totales a nivel nacional mucho menor al 100%. La representación proporcional busca equilibrar en alguna medida esta situación, al asignar asientos en proporción directa a los votos que obtuvo cada partido o coalición en las urnas, independientemente de si ganó o no algún distrito electoral por mayoría relativa.

 

Con estos antecedentes, veamos ahora qué dice el Artículo 54 Constitucional.

 

Artículo 54. La elección de los 200 diputados según el principio de representación proporcional y el sistema de asignación por listas regionales, se sujetará a las siguientes bases y a lo que disponga la ley:

 

       I.          Un partido político, para obtener el registro de sus listas regionales, deberá acreditar que participa con candidatos a diputados por mayoría relativa en por lo menos doscientos distritos uninominales;

     II.          Todo partido político que alcance por lo menos el tres por ciento del total de la votación válida emitida para las listas regionales de las circunscripciones plurinominales, tendrá derecho a que le sean atribuidos diputados según el principio de representación proporcional;

   III.          Al partido político que cumpla con las dos bases anteriores, independiente y adicionalmente a las constancias de mayoría relativa que hubiesen obtenido sus candidatos, le serán asignados por el principio de representación proporcional, de acuerdo con su votación nacional emitida, el número de diputados de su lista regional que le corresponda en cada circunscripción plurinominal. En la asignación se seguirá el orden que tuviesen los candidatos en las listas correspondientes.

  IV.          Ningún partido político podrá contar con más de 300 diputados por ambos principios.

    V.          En ningún caso, un partido político podrá contar con un número de diputados por ambos principios que representen un porcentaje del total de la Cámara que exceda en ocho puntos a su porcentaje de votación nacional emitida. Esta base no se aplicará al partido político que, por sus triunfos en distritos uninominales, obtenga un porcentaje de curules del total de la Cámara, superior a la suma del porcentaje de su votación nacional emitida más el ocho por ciento; y

  VI.          En los términos de lo establecido en las fracciones III, IV y V anteriores, las diputaciones de representación proporcional que resten después de asignar las que correspondan al partido político que se halle en los supuestos de las fracciones IV o V, se adjudicarán a los demás partidos políticos con derecho a ello en cada una de las circunscripciones plurinominales, en proporción directa con las respectivas votaciones nacionales efectivas de estos últimos. La ley desarrollará las reglas y fórmulas para estos efectos.

 

Los textos que se resaltan en amarillo son la clave para entender e interpretar este Artículo. Si hacemos una interpretación literal, como quiere Morena, todo se refiere a “partido político”. No hay mención explícita a “coalición”. En ese caso, caeríamos en una situación absurda: ningún partido cumplió individualmente con la fracción (i), salvo Movimiento Ciudadano, porque no postuló a por menos 200 candidatos por mayoría relativa; por lo que no tendría derecho a la distribución de diputaciones plurinominales, y la Cámara no podría integrarse.

 

La pretensión de hacer una interpretación literal de este Artículo cae, además, por su propio peso, porque en los hechos, el Instituto Nacional Electoral (INE) ya hizo una interpretación implícita de esta fracción (i) en el sentido de que los partidos, como coaliciones, sí habían cumplido con la presentación de más de 200 candidatos uninominales, y con eso bastaba para dar entrada -como lo hizo- a las listas plurinominales que presentaron cada partido.

 

Por lógica elemental, sin ser abogado constitucionalista, ni secretario de gobernación, ni presidente de la República, la interpretación de que “partido político” y “coalición” son conceptos asimilables -lo cual ya hizo en los hechos el INE- debe aplicarse al resto del texto del Artículo 54 Constitucional.

 

En consecuencia, la distribución de las diputaciones plurinominales, y los límites a la representación máxima en la Cámara de Diputados, debe aplicarse por “coalición”, y no por “partido político” como quiere Morena.

 

Al proceder de esta manera, Morena y sus satélites no alcanzan la mayoría relativa que desean para modificar por su cuenta la Constitución[1], y se refleja de mejor manera el voto ciudadano expresado en las urnas.

 



[1] Con sus cuentas amañadas, Morena y sus satélites quieren adjudicarse 373 diputaciones, en vez de sujetarse al número máximo de 300 que señala el Artículo 54 Constitucional, inflando su votación en más del doble del nivel máximo de 8% que estipula este mismo Artículo.