[Capítulo 1 del documento denominado “Desarrollo
industrial que genere empleos de calidad para la población de la región”, que
forma parte de la serie “Misiones para el desarrollo integral de la región Sur
Sureste de México”, septiembre 2022]
Probablemente
ningún otro país en el mundo presenta un
contraste
más
acentuado entre el éxito externo y el fracaso interno.
Dani
Rodrik, “Mexico’s Growth Problem”, noviembre 13, 2014.[1]
Al
igual que Voldemort (el innombrable), la política que no debía ser nombrada (la
industrial) ha resurgido[2].
Pero a diferencia de éste, no será derrotada en esta ocasión por Harry Potter.[3]
[4]
Quizás
el Premio Nobel de Economía 1992, Gary Becker, nunca se percató del enorme daño
que causó a países emergentes como México (que le hicieron caso), cuando
expresó en 1985 la frase que realmente lo hizo famoso: “The best industrial
policy is none at all.”[5]
México
dejó de tener una política industrial[6], como
estrategia integral de desarrollo, después de 1982[7]. Y se
alineó al catecismo neoliberal expresado en el Consenso de Washington. De este
modo, y a pesar del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN,
ahora T-MEC), la tasa de crecimiento anual promedio del PIB del país en los
últimos 6 sexenios ha sido de 2.2%, y continuará siendo muy baja al término de
esta administración federal.
El
TLCAN convirtió a México en una potencia manufacturera integrada al mercado de
Estados Unidos. El comercio exterior del país como proporción del PIB pasó de
alrededor del 30% antes del tratado a casi el 80% en 2020. Hoy México es uno de
los países más abiertos del mundo.
Antes
del tratado, el comercio exterior de México con Estados Unidos rondaba los 90
mil millones de dólares, ahora llega a un billón de dólares anuales; esto es,
once veces más. Sin embargo, de acuerdo con la investigación realizada por la
Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), para el año de 2018,[8]
el valor agregado extranjero (VAE) en las exportaciones brutas de México ha
sido el más alto de entre los países miembros. El VAE tuvo una tendencia
creciente y representó en ese año el 35.9% de las exportaciones brutas totales
del país, el 45% de las exportaciones manufactureras, y porcentajes mayores en
varias industrias específicas:
- 63.5%,
en tecnologías de información y comunicación (TICs) y electrónica
- 46.1%,
en productos fabricados de metal
- 45%,
en equipo eléctrico
- 44%,
en vehículos de motor
- 42%,
en químicos
- 40%,
en madera, papel e impresión.
Cabe
mencionar la participación de los servicios en las exportaciones brutas, con el
45.4% del valor total en 2018. Los servicios extranjeros representaron el 15%
del valor total de las exportaciones. En las manufacturas, los servicios
aportaron el 36.8% del valor de las exportaciones, de los cuales, poco más de
la mitad correspondió a servicios extranjeros. En la gráfica siguiente se
muestra la situación de industrias específicas para los años 2008 y 2018, de
los servicios domésticos de distribución (más de la mitad de los servicios
totales), de otros servicios domésticos y de los servicios extranjeros.
Esto
significa que exportamos mucho como país, pero gran parte de ello no lo
producimos internamente, sino que lo importamos primero como insumo o producto
intermedio, y luego lo reexportamos con algún proceso como producto final o
intermedio.
Por
eso, la exportación no ha sido el motor de crecimiento que necesita el país.
Otros países, en contraste, han hecho de la reducción del valor agregado
extranjero (o sea, el aumento en el valor agregado local) un objetivo central
de sus políticas industriales, como ha sido el caso de Corea del Sur[9].
Un resultado de exportar con un alto valor agregado extranjero es que la
acumulación de reservas internacionales es reducida, y constituye de hecho una
limitante para lograr un crecimiento acelerado. Tradicionalmente, la
insuficiencia de divisas ha sido un freno al crecimiento económico de México.
Antes, porque el sector primario no generaba suficientes exportaciones para
financiar la demanda de divisas del sector manufacturero que, en el modelo de
sustitución de importaciones, no exportaba. Ahora, el sector manufacturero es
un importante exportador, pero también un importador relevante de insumos y
productos intermedios. Su generación neta de divisas es pequeña.
Comparativamente,
la India exporta un 20% más que México y tiene el triple de reservas
internacionales; Corea del Sur exporta casi 50% más que México y tiene más del
doble de reservas internacionales; y Brasil, exporta un 40% menos que México,
pero tiene 1.5 veces las reservas internacionales de nuestro país.
De
este modo, aumentar el contenido nacional en las exportaciones contribuiría a
lograr un mayor crecimiento económico, y también a elevar las reservas
internacionales del país, para que no se vuelvan una limitante al crecimiento
sostenido. Promover el desarrollo de cadenas de valor locales asociadas a las
empresas exportadoras, en industrias como la electrónica y de TICs, la
automotriz, la química y la de madera, papel e impresión, es una prioridad de
la política industrial que se propone y podría generar oportunidades para la
región Sur Sureste[10].
También habría que considerar la conveniencia de negociar en forma distinta el
arribo de empresas extranjeras en función del nearshoring, para no
repetir el esquema de enclave maquilador que ha prevalecido en la frontera
norte. De hecho, antes del TLCAN, el PIB per cápita de México era superior al
de Corea del Sur y países como Polonia y Rumania (que ingresaron a la Unión
Europea en este siglo), Chile y Malasia. Sin embargo, para 2020 todos rebasaban
ya por mucho a nuestro país.
Y
en términos de su relación con Estados Unidos, el PIB per cápita de México como
proporción del PIB per cápita de Estados Unidos es menor al que tenía antes del
tratado comercial y su tendencia es decreciente. Pasó del 38% a principios de
los 1990’s a menos del 30% en el 2021. Así, mientras países como Corea del Sur
ya han alcanzado el nivel de ingreso per cápita alto, semejante a los países
avanzados, y Chile y Malasia se están acercando a lograrlo, México ha
permanecido estancado durante las últimas tres décadas.
A pesar de estos resultados, no se comparte la idea de que haber asociado el futuro económico de México a Norteamérica al haber firmado el TLCAN fue un error. Todo lo contrario, fue una decisión estratégica de la mayor importancia[11], que sin embargo no se aprovechó cabalmente. Por la pandemia y el conflicto tecnológico-comercial de Estados Unidos con China, se ha abierto la ventana de oportunidad del nearshoring, de enorme potencial, para reconstruir cadenas globales de valor vulnerables y transformarlas en cadenas de valor regionales[12]. Ahora corresponde destilar las lecciones del periodo pasado y actuar en conciencia plena en los años por venir.
En
el cuadro siguiente se muestran algunos de los productos que importa Estados
Unidos en montos muy elevados, que ahora son materia de la nueva política
industrial del gobierno del presidente Biden, por considerarlos vulnerables.
Destacan los semiconductores, equipos de cómputo y teléfonos celulares, que en
un 65 a 85% son importados de China y el Sudeste Asiático. Sólo poco más del
30% del equipo médico que importa Estados Unidos proviene de Asia.
|
Participación
de México, China y el Sudeste Asiático en importaciones de Estados Unidos,
2020 |
||||||||
|
Producto
(por categoría de uso final) |
Monto (millones USD) 2020 |
TMCA 2011-2020 |
México |
China |
Sudeste Asiático |
|||
|
Participación |
TMCA |
Participa-ción |
TMCA |
Participa-ción |
TMCA |
|||
|
Accesorios de computadora |
56,748 |
0.4% |
5.0% |
4.7% |
29.8% |
-5.3% |
54.9% |
7.6% |
|
Semiconductores |
58,531 |
4.9% |
4.7% |
10.7% |
6.0% |
-5.9% |
77.7% |
11.4% |
|
Teléfonos celulares |
98,502 |
2.7% |
4.9% |
-3.9% |
62.8% |
4.8% |
16.3% |
-0.9% |
|
Computadoras |
89,319 |
3.6% |
28.2% |
7.7% |
56.9% |
0.8% |
10.6% |
19.1% |
|
Equipo de Telecomunicaciones |
58,849 |
2.2% |
17.0% |
1.1% |
30.5% |
0.4% |
35.3% |
6.8% |
|
Pescados y mariscos |
21,477 |
2.9% |
2.9% |
2.7% |
7.6% |
-5.2% |
25.1% |
-0.4% |
|
Equipo médico |
47,146 |
5.0% |
18.2% |
5.6% |
15.6% |
9.1% |
15.1% |
8.0% |
|
Otros alimentos agrícolas |
20,979 |
7.9% |
6.7% |
5.6% |
3.6% |
6.4% |
23.9% |
19.9% |
|
Partes de vehículos |
95,914 |
2.5% |
44.3% |
5.1% |
11.1% |
1.8% |
13.4% |
4.2% |
|
Frutas y jugos congelados |
20,355 |
6.4% |
40.5% |
11.4% |
3.1% |
-5.0% |
6.0% |
5.6% |
|
Preparaciones farmacéuticas |
162,828 |
6.6% |
0.4% |
2.4% |
2.1% |
7.5% |
5.0% |
8.1% |
|
Vegetales |
15,751 |
5.5% |
51.9% |
6.2% |
3.5% |
-0.4% |
1.1% |
7.6% |
|
Productos cárnicos |
12,541 |
5.6% |
20.3% |
11.0% |
0.1% |
-26.4% |
0.1% |
34.3% |
|
SUMA |
758,940 |
|
||||||
|
Mayor % en Asia |
|
|
Mayor
monto importaciones |
|
|
Alimentos SSE |
||
|
|
Alta participación México |
|
|
Participación media México |
|
|
||
México
tiene una participación significativa en la importación de varios productos.
Destacan los vegetales, partes de vehículos, frutas y jugos congelados, y
computadoras.
Son
las políticas que se han tomado y las que se han dejado de tomar, las causantes
del rumbo que ha seguido el país. Cabe mencionar en particular dos medidas de
política económica que han tenido gran impacto: el tipo de cambio y la
inversión pública anual como porcentaje del PIB. La primera medida ha mantenido
sobrevaluado al peso con respecto al dólar, prácticamente desde que inició el
TLCAN hasta la fecha, como puede apreciarse en la siguiente gráfica.
Un
peso fuerte encarece nuestras exportaciones y hace más baratas las
importaciones. Por tanto, desalienta a las primeras y estimula a las segundas.
También reduce la competitividad de la producción nacional para sustituir
importaciones, y explica en parte que no se haya podido reducir el valor
agregado extranjero en las exportaciones brutas totales. Este es un aspecto
esencial de toda política industrial: desarrollar cadenas de valor locales que
puedan sustituir con ventaja la mera proveeduría externa, en un proceso
continuo de mejora (upgrading) de las empresas locales y extranjeras
establecidas en México que participan de cadenas de valor globales/regionales.
El
segundo indicador -la inversión pública- muestra la drástica caída que se ha
registrado en el país, desde el nivel superior al 10% del PIB al inicio de los
1980’s hasta cerca del 2% en los últimos años. Incluso con el comportamiento de
la inversión privada, la inversión total en formación bruta de capital fijo ha
sido del orden de 22% del PIB en promedio, del inicio del TLCAN a la fecha.
Si
consideramos la estimación de Klapinsky (2021) en el sentido de que alrededor
de 15 puntos porcentuales se requieren solamente para restituir el capital fijo
que ya cumplió su vida útil, la inversión nueva adicional que ha registrado
México en las últimas décadas ha sido muy pequeña.
El
alto crecimiento económico que han experimentado países como China, Corea y la
India, está claramente asociado al nivel elevado de inversión en formación
bruta de capital fijo que han sostenido en los últimos 30 años. China ha
registrado una inversión de más de 35% del PIB en promedio anual, Corea la ha
tenido en el orden de más de 30%, y la India se acerca al 30% promedio anual de
1990 a la fecha.
Una
política industrial activa, con conducción gubernamental, es la herramienta
primordial que han utilizado estos países para lograr el crecimiento que han
registrado. Keun Lee (2019) se basó en el caso de Corea del Sur para proponer
un conjunto de estrategias que pueden ayudar a los países emergentes (de
ingreso per cápita medio y con aspiraciones de alcanzar un ingreso per cápita
alto) a cerrar las brechas que los separan de los países avanzados. Por ser un
ejemplo que puede aportar lecciones valiosas para México, lo comentaremos más
adelante[13].
Cabe señalar que la tasa de crecimiento que debe perseguir como objetivo un país depende de la necesidad de generar empleos formales (decentes) para su población económicamente activa (PEA). Una economía que mantiene durante décadas a más de la mitad de su PEA en el empleo informal, como ha sido el caso de México, podría considerarse como una economía fallida.
Jaime
Ros (2011) decía al respecto que “El subdesarrollo no tiene que ver con una
falta de demanda efectiva, sino con un acervo de capital tan pequeño que es
insuficiente para absorber a la totalidad de la fuerza de trabajo en
actividades de alta productividad.”[14]
La
falta de crecimiento económico del país ha repercutido con mayor fuerza en las
entidades federativas más rezagadas (de menor PIB per cápita). José Casar
(2020) revisó la inversión pública desde una óptica regional y encontró que
ésta tiene una mayor participación en el PIB de las entidades federativas más
atrasadas. Por ello, un aumento o disminución sostenidos de la inversión
pública tendrá un efecto mayor en esas entidades que en las otras más
avanzadas.
En
términos de empleo, hay una estrecha correlación entre el nivel de PIB per
cápita de las entidades federativas y su tasa de informalidad laboral, como se
muestra en la gráfica siguiente.
Con
datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en el segundo
trimestre de 2021, la región Sur Sureste registró una tasa de informalidad
laboral del 68.5%, muy superior a la tasa nacional de 56.2%. Por entidad
federativa, en el rango superior, Oaxaca alcanzó una ocupación informal del
79.4% de su población económicamente activa (PEA), mientras que, en el rango
inferior, Quintana Roo registró una tasa de informalidad del 46.5%.
La
precariedad laboral también se expresa en que 73.3% de la PEA de la región no
tenía acceso a servicios de salud. Nuevamente, Oaxaca y Quintana Roo fueron los
extremos, con 82.1% y 51.9% respectivamente. El 63.3% de la PEA regional
percibió ingresos de hasta dos salarios mínimos.
|
Empleo
en los estados de la región Sur Sureste de México, 2021 |
||||||||
|
Ref |
Estado |
PEA Ocupada |
Ingreso hasta 1 SM |
Ingreso entre 1 y 2 SM |
Ingreso hasta 2 SM |
Sin acceso salud |
Ocupación informal |
En sector primario |
|
1 |
Campeche |
430,373 |
35.2% |
33.5% |
68.7% |
69.3% |
63.7% |
19.0% |
|
2 |
Chiapas |
2,263,306 |
44.8% |
23.6% |
68.4% |
81.0% |
74.4% |
35.5% |
|
3 |
Guerrero |
1,531,375 |
30.5% |
28.5% |
59.0% |
77.5% |
74.4% |
25.6% |
|
4 |
Oaxaca |
1,844,235 |
36.5% |
22.3% |
58.8% |
82.1% |
79.4% |
30.2% |
|
5 |
Puebla |
3,024,303 |
32.6% |
31.3% |
63.9% |
74.7% |
69.5% |
19.8% |
|
6 |
Quintana Roo |
920,651 |
23.0% |
36.7% |
59.8% |
51.9% |
46.5% |
5.8% |
|
7 |
Tabasco |
998,364 |
34.3% |
32.6% |
66.9% |
64.9% |
61.3% |
17.7% |
|
8 |
Veracruz |
3,399,361 |
32.8% |
30.1% |
63.0% |
72.0% |
66.7% |
23.7% |
|
9 |
Yucatán |
1,189,011 |
31.1% |
32.6% |
63.7% |
64.4% |
59.9% |
9.5% |
|
10 |
SUMA SSE |
15,600,979 |
34.2% |
29.1% |
63.3% |
73.3% |
68.5% |
23.0% |
|
11 |
Nacional |
55,242,748 |
25.8% |
35.4% |
61.2% |
61.1% |
56.2% |
12.3% |
|
FUENTE: Encuesta Nacional
de Ocupación y Empleo (ENOE), segundo trimestre 2021. |
||||||||
Una
política de crecimiento económico a tasas más elevadas y con una orientación
definida que requiere el país, debe dar prioridad a la región Sur Sureste. No
sólo por el principio ético elemental de no dejar a nadie atrás, sino por el
efecto positivo que tendría en el país en su conjunto. Ros y Casar (2004) preveían que “Una
política que creara las condiciones para aprovechar el potencial productivo del
sur del país y para permitirle alcanzar el nivel medio de desarrollo que hoy
tiene el resto de la República, generaría, por sí mismo, un impulso adicional
de consideración al crecimiento del PIB.”
En
el mismo sentido se ha pronunciado Dani Rodrik (agosto 2022) recientemente,
cuando escribió sobre el nuevo paradigma que imagina para sustituir al
neoliberalismo, y al cual denominó “productivismo”: Estudios sistemáticos
recientes muestran que las políticas industriales que estimulan la inversión y
la creación de empleos en las regiones rezagadas, han tenido resultados
sorprendentemente buenos”.[15]
La
situación actual de las entidades federativas que integran el Sur Sureste del
país en cuanto a su PIB per cápita como proporción del PIB per cápita nacional,
se presenta en el cuadro siguiente. Cabe destacar que cinco de las entidades
federativas se considerarían rezagadas (75% o menos del PIB per cápita
nacional) y cuatro en transición (entre 76% y 100% del PIB per cápita del
país), conforme a la clasificación que utiliza la Unión Europea para la
medición de sus regiones. Todas las entidades federativas retrocedieron en este
indicador en 2020 con respecto al que tenían en 2010, menos Yucatán, que
permaneció estancado. El rango de variación fue desde menos tres puntos
porcentuales hasta menos 51 puntos porcentuales en el caso de Campeche.[16]
También se estimó el PIB manufacturero per cápita, con el resultado de que
siete de los nueve estados tuvieron una participación, con respecto al
indicador nacional, menor al 75%[17].
Los otros dos se ubicaron en el rango en transición. En este caso, y dados los
bajos niveles previos de 2010, cinco de las entidades federativas registraron
aumentos en la participación de su PIB manufacturero per cápita con respecto al
nacional. Destaca el aumento de 15 puntos porcentuales en el indicador de
Tabasco, que refleja ya el efecto de la inversión en la refinería de Dos Bocas.
PIB
total y manufacturero per cápita de las entidades federativas que integran la
región Sur Sureste, como porcentaje del PIB total y manufacturero del país, sin
incluir la minería petrolera
|
Entidad Federativa |
PIB 2020 |
Variación con respecto
a 2010 (en puntos porcentuales) |
||
|
Total |
Manufacturero |
Total |
Manufacturero |
|
|
Chiapas |
36% |
16% |
-9% |
-1% |
|
Oaxaca |
47% |
26% |
-4% |
+1% |
|
Guerrero |
50% |
8% |
-3% |
+1% |
|
Puebla |
65% |
90% |
-3% |
-8% |
|
Veracruz |
71% |
65% |
-3% |
+3% |
|
Tabasco |
78% |
78% |
-10% |
+15% |
|
Campeche |
85% |
13% |
-51% |
0% |
|
Yucatán |
85% |
73% |
0% |
+1% |
|
Quintana
Roo |
96% |
12% |
-28% |
-4% |
|
FUENTE: Elaboración
propia con base en INEGI, Cuentas Nacionales y Censos de Población y
Vivienda. |
||||
De
2010 a 2020, todas las entidades federativas que integran el Sur Sureste
redujeron su PIB per cápita como porcentaje del PIB nacional (salvo Yucatán que
se quedó igual). Esto es, en vez de reducir la brecha con respecto al resto del
país, la aumentaron.
En
contraste, en el mismo periodo, once de trece países miembros de la Unión
Europea, que son considerados rezagados por tener un PIB per cápita menor al
75% del PIB per cápita de la Unión Europea, lograron reducir la brecha. Un
elemento clave para ello fue la canalización de recursos vía los fondos
estructurales y de cohesión, que año con año se les asignaron a través de los
diferentes programas multianuales que define cada siete años la Comisión
Europea.
Así,
por ejemplo, el país más rezagado, Bulgaria, tenía un PIB per cápita de 21.5%
como porcentaje del PIB per cápita de la UE en 2010. Entre 2010 y 2020, recibió
recursos anuales equivalentes al 3.5% de su PIB, y logró aumentar su PIB per
cápita como porcentaje del PIB per cápita comunitario a 26%.
|
Países
miembros de la Unión Europea |
% del
PIB per cápita promedio de la Unión Europea |
Dif 2020-2010 en puntos porcentuales |
|
|
2010 |
2020 |
||
|
Bulgaria |
21.5% |
26.0% |
4% |
|
Rumania |
26.1% |
34.9% |
9% |
|
Croacia |
39.9% |
41.0% |
1% |
|
Hungría |
38.7% |
46.2% |
8% |
|
Polonia |
37.2% |
47.1% |
10% |
|
Letonia |
37.3% |
50.0% |
13% |
|
Lituania |
38.0% |
55.0% |
17% |
|
República Eslovaca |
49.5% |
55.7% |
6% |
|
Grecia |
73.9% |
56.3% |
-18% |
|
República Checa |
56.6% |
61.2% |
5% |
|
Estonia |
50.0% |
63.7% |
14% |
|
Portugal |
67.4% |
64.2% |
-3% |
|
Eslovenia |
70.6% |
73.9% |
3% |
|
España |
88.0% |
80.4% |
-8% |
|
Italia |
109.8% |
94.5% |
-15% |
|
Unión Europea |
100% |
100.0% |
0% |
|
Francia |
122.1% |
115.4% |
-7% |
|
Bélgica |
136.2% |
128.9% |
-7% |
|
Alemania |
129.3% |
133.1% |
4% |
|
Reino Unido |
144.8% |
134.9% |
-10% |
|
Austria |
148.4% |
140.7% |
-8% |
|
Finlandia |
149.2% |
144.4% |
-5% |
|
Países Bajos |
152.0% |
149.5% |
-3% |
|
Suecia |
165.7% |
166.5% |
1% |
|
Dinamarca |
175.3% |
181.3% |
6% |
|
Irlanda |
157.3% |
253.4% |
96% |
|
Luxemburgo |
338.7% |
326.5% |
-12% |
|
FUENTE: Elaboración
propia con base en Indicadores del Desarrollo Mundial, Banco Mundial, 2021. |
|||
Es
por ello que uno de los componentes de la estructura institucional regional que
se propone para el desarrollo industrial del Sur Sureste consiste en un Fondo
de Cohesión en México para apoyar a las entidades federativas rezagadas, de
manera que puedan cerrar la brecha con respecto al resto del país.[18]
Las
prioridades que podrían ser financiadas se desprenderían de la política
industrial integral que se propone para el Sur Sureste. Como se mencionó antes,
aquí se considera política industrial a todo esfuerzo encaminado al cambio
estructural de la economía para acelerar el crecimiento. Un elemento central
será el desarrollo de capacidades, que habilite a los trabajadores a desempeñar
tareas cada vez más sofisticadas, de manera que, a través de su interacción, y
con la participación de centros generadores de conocimiento (universidades,
tecnológicos, unidades de investigación y desarrollo (I&D), empresas de
servicios intensivas en conocimientos, agencias internacionales de desarrollo),
se fortalezca la capacidad de innovación de las empresas, en sus distintas
modalidades[19],
se aumente la productividad y se acelere el crecimiento.
El
ámbito industrial también incluye las cadenas de valor de productos y servicios
que inciden en el cambio de la estructura económica, por lo que no sólo la
industria manufacturera es elegible. También lo son: la industria minera, la
industria del transporte, la industria turística, las industrias pesquera y
forestal, la industria del software y las TICs, la agroindustria, entre otras.
Hasta
aquí podríamos concluir de lo anterior que se necesita crecer a través de
políticas industriales que den dirección y congruencia a una inversión pública
y privada de mayor magnitud y en forma continuada, para desarrollar las
capacidades internas de innovación que nos permitan como país cerrar la brecha
con los países más avanzados. Pero la innovación tiene etapas y estrategias
que debemos considerar para calibrar nuestras políticas.
Con
base en su larga experiencia en el mundo científico y tecnológico, Dan Breznitz
(2021) concluye que cualquier país y región puede innovar. Pero para ello,
necesita fundamentalmente dos cosas:
- Identificar
en qué etapa de innovación se encuentra su región, ya que el
fraccionamiento de la producción generado por la globalización también
indujo el fraccionamiento de la innovación en las cuatro etapas
mencionadas antes.
- Promover
las capacidades de innovación y el ecosistema de soporte apropiados para
la etapa en que se encuentre la región.
Según
Breznitz, la etapa o nivel uno es la de la novedad, en la que se
transforman inventos totalmente nuevos para el mundo en innovaciones útiles.
Puede ser el caso de las start-ups, o de sistemas completos, como el de
las energías renovables. También incluye a PYMEs de base tecnológica jóvenes,
con potencial para despegar. Las empresas OBM (Original Brand Manufacturer)[20]
y sus centros de investigación y desarrollo están aquí. El Valle del Silicio y
su industria de capital de riesgo (venture capital, VC) orientada a
captar start-ups[21],
Israel y Hamilton, Ontario son ejemplos de esta etapa.
Israel
se propuso hace décadas convertirse en líder mundial en tecnologías de
información y comunicación (TICs), y lo logró. Esta industria representó más
del 70% del crecimiento del PIB para el año 2000. El país invierte del orden de
4% del PIB en I&D. Una de sus áreas de pericia es, por cierto, la
ciberseguridad.
La etapa
dos se refiere al diseño, desarrollo de prototipos e ingeniería de
producción. Las empresas que hacen esto, pueden apoyarse en proveedores
diversos, subproveedores, prototiperos y ensambladores para convertir un
concepto en un producto operativo.
Taiwán es el hub mundial de la electrónica y de los
semiconductores en este nivel. Aquí están las plantas ODM (Original Design
Manufacturer), que pueden hacer el diseño y la producción, pero no son
dueños de la marca ni de las patentes.
Otro
ejemplo que involucra a PYMEs es el de la zona de Alto Livenza en Italia, que
produce los zapatos de mujer más lujosos del mundo. Es un agrupamiento (cluster)
de empresas pequeñas y medianas que han innovado en conjunto, a través de
conocimiento tácito y de incursiones con generadores internacionales de
conocimiento (como es la escuela Parsons de diseño en Nueva York), con apoyos
específicos del gobierno local para el desarrollo de capacidades (por ejemplo,
financiando la escuela para productores de calzado más antigua del país). Las
empresas más grandes suelen ocuparse del diseño y, en su caso, de las marcas y
el mercadeo, mientras que contratistas especializados se ocupan del resto de
las actividades. Reciben pedidos de consorcios globales que incluso invierten
en la zona.
La etapa
tres consiste en productos de segunda generación e innovación en
componentes. Las empresas en este nivel mejoran, expanden o redefinen un
producto o sus componentes críticos, ya sea aplicando innovación incremental y
de proceso, o bien mediante la recombinación y expansión de su uso y utilidad.
Algunos ejemplos son: tecnología de pantallas, diseño de microprocesadores,
tecnología de producción de semiconductores, tecnología de automotores, ciencia
de materiales, máquinas-herramienta. Suele iniciar con el establecimiento de
laboratorios para el mejoramiento (upgrading) de tecnologías
industriales en una región, a través de la transferencia de tecnología, el
desarrollo y la difusión. El involucramiento es público-privado en el proceso
de investigación y desarrollo.
Taiwán
inició la creación de su industria de semiconductores con el establecimiento de
un laboratorio especializado en 1973 (el Instituto de Investigación de
Tecnología Industrial, IITI). En 1974 se estableció la Organización de
Servicios e Investigación Electrónica (OSIE) con el objetivo de desarrollar
capacidades tecnológicas de los trabajadores y las empresas para diseminar el
crecimiento de la industria de semiconductores. La creación de infraestructura
se enfocó en las necesidades de las industrias avanzadas de base científica. En
1980 se estableció el primer parque industrial científico.
La
OSIE cumplió un papel clave durante dos décadas en la fundamentación de la
industria taiwanesa de semiconductores alrededor de capacidades que le
permitieran diseñar y manufacturar competitiva y rápidamente chips hechos a la
medida del cliente (esto se conoció como Circuitos Integrados de Aplicación
Específica, CIAE).
EL
IITI se ha convertido para Taiwán en lo que los Institutos Fraunhofer son para
Alemania: el actor clave de la innovación, alrededor del cual se ha
desarrollado y sostenido un ecosistema de innovación nivel 3.
Tanto
Taiwán como Alemania entendieron que las pequeñas y medianas empresas
manufactureras no podían ser sus propios agentes de investigación y desarrollo.
A partir de la estructura institucional taiwanesa, surgieron empresas privadas
como TSMC (Taiwan Semiconductors Manufacturing Corporation), que fue un spin-off
de la OSIE; y la empresa público-privada UMC (United Microelectronic
Corporation), que es la segunda fábrica del mundo en fundición pura (pure-play
foundry).
Alemania
ha sido líder en la innovación de máquinas-herramienta. Corea del Sur, con Samsung, lo es en la
innovación de chips de memoria y pantallas táctiles. La India ha reconfigurado
las reglas del mercado global de servicios de software, con empresas como
Wipro, Infosys y Tata.[22]
Taiwán, y su empresa MediaTek (un spin-off de UMC) ha “plataformizado” y
convertido en un “commodity” los teléfonos móviles y luego los teléfonos
inteligentes.
En
esta etapa hay empresas OEM (Original Equipment Manufacturer) y ODM. Las
primeras mantienen relaciones de subcontratación para manufacturar equipos para
sus clientes, que habrán de venderse bajo la marca de sus clientes, y conforme
a las especificaciones detalladas de éstos. Las segundas tienen relaciones de
subcontratación en las que también proporcionan servicios de diseño detallados
e integrados a sus clientes, que sólo le proporcionan especificaciones de
diseño de alto nivel.
La etapa
cuatro se refiere a la producción y el ensamble. Involucra la innovación
alrededor de la creación de la encarnación física de un producto que ha sido
completamente definido y diseñado en alguna etapa anterior. La pericia
innovadora en este caso se refiere a encontrar la manera de fabricar productos
aún más complejos, a partir de decenas, y a veces centenas, de miles de
componentes desarrollados por empresas diversas alrededor del mundo. También se
refiere a encontrar la manera de sistematizar la producción usando materiales
que cambian constantemente, y a gestionar fluctuaciones bruscas en la demanda,
que implican la movilización de trabajadores, desde unos cuantos hasta cientos
de miles. Esta es la etapa de las empresas OEM.
El
mejor ejemplo en este caso es la empresa Foxconn, en China, que tiene en su
planta más grande alrededor de 250 mil trabajadores. Y la provincia de
Shenzhen, que se ha convertido en la región innovadora de más rápido
crecimiento en el mundo, que domina el arte de ensamblar y producir para las
mejores corporaciones multinacionales en infinidad de industrias. Shenzhen
empezó en 1979 como una de las cinco zonas económicas especiales de China, con
las actividades de producción más simples. Hoy es la capital de producción del
país. Ahí se alojan Huawei, Tencent, Oppo, ZTE, DJI y BYD, entre otras empresas
globales. Los gobiernos locales han tenido un papel crítico en el desarrollo y
sostenimiento de un ecosistema de innovación etapa 4 en la región. Han invertido
en instalaciones diversas de servicios y desarrollo inmobiliario; en el
subsidio de investigación y desarrollo, así como de equipamientos clave; y en
el desarrollo de recursos humanos específicos a las necesidades de las
empresas.
Para
Breznitz, los elementos fundamentales en los que habría que concentrarse para
que la innovación prospere en cualquiera de sus cuatro etapas son:
a)
Los flujos de conocimiento, demanda
e insumos, tanto locales como globales.
b)
El aprovisionamiento y creación de
“bienes públicos y semi-públicos”, particularmente del financiamiento a la
investigación y desarrollo, al desarrollo de capacidades en trabajadores y
empresas, al “paquete” de infraestructura y servicios que requieren las
empresas para establecerse y funcionar eficientemente (planeación
territorial-urbana, disponibilidad de agua, telecomunicaciones, energía
eléctrica, vías de comunicación y transporte para una logística que atienda
necesidades de abasto y distribución, equipamientos y servicios urbanos para el
personal de las empresas, entre otros).
c)
La construcción de un ecosistema
local que genere las sinergias de la interacción de las empresas y refuerce los
beneficios de los dos elementos anteriores.
d)
La evolución conjunta de los tres
elementos anteriores y de las políticas +públicas que deben hacerlos posibles.
Por
la diversidad de la región Sur Sureste, es probable que coexistan procesos de
innovación correspondientes a varias de las distintas etapas antes descritas.
Será tarea de los actores interesados en cada zona y sitio específicos, hacer
la contextualización correspondiente para definir las estrategias adecuadas en
cada caso.
Antes
de describir a grandes rasgos las cinco misiones específicas (materia del
capítulo 3 de este documento) que se desprenden del gran reto de impulsar un
desarrollo industrial que genere empleos de calidad y contribuya a cerrar la
brecha entre las entidades federativas de la región y el resto del país, es
conveniente tomar nota, como referente, del caso de Corea del Sur, que ha sido
materia de investigación profunda por parte de Keun Lee (2019). También es
pertinente dejar clara la estrecha relación entre la política industrial y la
generación de buenos empleos.
Para
Lee, cerrar la brecha (catch-up) que existe entre un país rezagado (o
que llegó tarde, latecomer) y uno avanzado (o que va adelante, forerruner)
es un arte que requiere superar barreras, tomar atajos (o desvíos sobre la ruta
que siguieron los países avanzados) y “saltos hacia adelante” (leapfrogging),
a nuevas generaciones de tecnologías, cuando se presenten ventanas de
oportunidad y se hayan desarrollado las capacidades de innovación suficientes.
Desarrollar
capacidades de innovación es la clave.
Puede suceder que no haya capacidades preexistentes y que no se tenga idea de
cómo desarrollarlas. Es necesario incursionar en diferentes modos de
aprendizaje para generar conocimiento que construya capacidades de innovación.
Una forma es la transferencia de investigación y desarrollo que realizan los
institutos públicos de investigación; otra es la formación de consorcios
público-privados de I & D.
Para
construir capacidades de innovación es necesario seleccionar en qué. El enfoque
de especialización inteligente es útil para ello. Es un enfoque territorial
(place-based) concebido dentro de las políticas de cohesión de la
Comisión Europea (para su programa presupuestario 2014-2020), que se
caracteriza por la identificación de las áreas estratégicas de intervención en
una zona/región, a partir de las fortalezas y potencial de su economía y un
proceso de descubrimiento empresarial con amplia participación de los actores
interesados (stakeholders).[23]
La
construcción de capacidades debe diseñarse cuidadosamente e instrumentarse
dentro del marco amplio del sistema nacional y/o regional de innovación
(SNI, SRI). Estos sistemas se definen como el conjunto de elementos y
relaciones que interactúan en la producción, difusión y uso de conocimiento
nuevo y económicamente útil.
Uno
de los atajos que propone Lee para cerrar la brecha consiste en seleccionar
primero sectores/productos basados en tecnologías de ciclo corto, como las
tecnologías de información y comunicación (TICs), en las que el conocimiento y
las tecnologías tienden a estar obsoletas rápida y frecuentemente. En tales
sectores, la amplia experiencia de las empresas líderes no es una ventaja
importante porque las tecnologías tienden a experimentar disrupciones y a
cambiar radicalmente. No hay por tanto barreras de entrada altas. Incursionar
en varios sectores/productos de este tipo supone, de hecho, alcanzar una
diversificación tecnológica que genere una densidad suficiente para acometer
retos mayores.
En
un momento posterior, empresas como Samsung empezaron a entrar en sectores de
ciclo largo[24]
(a partir de los 2000’s), como la industria farmacéutica y el equipo médico, a
fin de evitar ser alcanzada en los sectores de ciclo corto por las empresas
chinas.
El
segundo atajo se refiere a generar condiciones internas favorables para
estimular la innovación cuando el contexto generalizado es de bajo
desarrollo de las capacidades de innovación. Para ello sugiere aplicar
internamente, y hasta que se cuente con una estructura madura de I & D,
formas menos rigurosas de protección de los derechos de propiedad intelectual
(DPI), como son los modelos de utilidad[25]
en vez de las patentes, que cubren bien pequeñas innovaciones.
El
tercer atajo consiste en participar en cadenas globles de valor (CGVs) y
aprender de dicha participación. El paso siguiente de mejora en la posición
dentro de la cadena sería aumentando su valor agregado desplazando a otros
participantes, o bien dar un paso lateral para construir cadenas de valor
domésticas, y luego intentar reinsertarse en la CVG en mejores condiciones.
Insertarse en una CGV es, de hecho, un proceso de negociación entre la EMN y el
gobierno y empresas locales. China, por ejemplo, ha usado su amplio y
segmentado mercado interno como palanca para lograr condiciones más favorables
de transferencia de tecnología por parte de las EMNs a empresas locales, que
luego pueden buscar su propia incursión global. Este esquema ha sido exitoso en
el caso de teléfonos celulares, sistemas de telecomunicaciones y automóviles.
Los
tres atajos suponen hacer las cosas de manera distinta a como las hicieron los
países que ahora están a la cabeza. Son estrategias simultáneas, aplicables
según se requiera en cada caso concreto. Todas contribuyen al desarrollo de
capacidades de innovación.
El
siguiente paso es el “salto hacia adelante” (leapfrogging)
que puede inducir un cambio radical en la participación de los mercados y en el
liderazgo de los países y empresas. La oportunidad se presenta cuando hay
momento de disrupción (ventanas de oportunidad) por el surgimiento de nuevas
generaciones de tecnologías dentro del proceso de cambio a nuevos paradigmas
técnico-económicos. En estas condiciones, tanto los países líderes como los
rezagados parten de la misma línea de salida. Incluso los países líderes pueden
tener una reacción más lenta por mantener sus tecnologías ya existentes y de
las cuales derivan su liderazgo.
Una
ventana de oportunidad para Corea del Sur fue el reemplazo de las tecnologías
analógicas por digitales. La digitalización de productos y procesos de
producción supone pocas desventajas para los países rezagados. Esto es así por
que las funciones y la calidad de estos productos están determinadas por chips
electrónicos más que por la acumulación tácita de habilidades de los
ingenieros, que era el elemento crítico en la producción de productos
analógicos (y que era la ventaja de Japón).
Las
ventanas de oportunidad pueden ser tecnológicas
(como en el caso de las TICs o las biotecnologías), asociadas a la demanda
del mercado y a los ciclos de negocios (como lo es ya la economía verde), o
derivadas de regulaciones gubernamentales y políticas industriales (como
lo es el nearshoring, tanto en el caso de las cadenas globales de valor
vulnerables y la política industrial de Estados Unidos, como en las reglas del
T-MEC relativas al contenido regional en la industria automotriz).
Lee
describe cómo “dispositivos organizacionales” para cerrar la brecha, a grupos
empresariales (consorcios, conglomerados) como los Chaebols en Corea y
los Keiretsu en Japón, que resultan funcionales para superar retos que
las PYMEs no podrían, ya que ayudan a sus filiales a entrar en nuevos mercados
(proporcionando subsidios cruzados), comparten recursos y difunden conocimiento
entre sus integrantes. Suelen ser negocios familiares, con visión de largo
plazo, rápida toma de decisiones y no rehúyen hacer inversiones agresivas. Se
menciona el hecho de que en los 1990’s Corea del Sur tenía tres empresas en la
lista de las 500 empresas globales de la revista Fortune, mientras que
Taiwán sólo tenía una. Para la década de los 2010´s, Corea ya tenía 14 empresas
y Taiwán 8.
El
estancamiento económico de muchos países (o la denominada “Trampa del Ingreso
Medio”, TIM) es, para Lee, un problema de desaceleración del crecimiento a
causa de una innovación débil. Se requiere aumentar y sostener las
exportaciones para obtener monedas duras con las cuales pagar por los bienes de
capital importados que se requieren para seguir creciendo. La atracción de
inversión extranjera directa no es garantía del crecimiento económico
sostenido, a menos que conduzca al crecimiento de las exportaciones netas,
mediante la construcción de capacidades en empresas locales e inversiones en
innovación. Los países en desarrollo
deben basar el sostenimiento de sus exportaciones en la diferenciación de
productos y no en la competencia por precio. Esto nuevamente requiere el
desarrollo de capacidades de innovación.
Muchos
países en el Sur -dice Lee- carecen de un sistema efectivo para trasladar el
conocimiento científico en conocimiento tecnológico. Por lo tanto, éste último
no llega a ser comercializado y permanece en la “torre de marfil” de la
academia. Incluso, el sector científico en el Sur carece de la capacidad para
identificar las tecnologías que requiere el sector industrial. Dada la baja
demanda por parte del sector industrial, el sector científico tiende a
enfocarse en la investigación académica básica, que es irrelevante para las
necesidades del sector industrial. La diferencia económica entre el Sudeste
Asiático y América Latina puede explicarse en gran medida por las diferencias
en sus Sistemas Nacionales de Innovación y la orientación de la política de ciencia
y tecnología.
La
demanda de tecnología por parte de las empresas locales del sector industrial
tiende a ser débil. Y las empresas exportadoras exitosas son subsidiarias de
empresas multinacionales (EMN) o han establecido relación con empresas de
economías avanzadas. Por eso, el sector científico funciona sin efectividad,
porque no puede identificar las tecnologías que necesita el sector industrial.
De
este modo, en América Latina, la identificación de prioridades de investigación
ha sido tradicionalmente una tarea que se ha dejado a la comunidad científica,
sin negociación con los usuarios potenciales. Las universidades e institutos
públicos de investigación, que juntos representan del orden de 70% de las
actividades de I & D, no han creado mecanismos para identificar las
necesidades de los usuarios. Su agenda de investigación es seleccionada con
base en el criterio científico de las principales corrientes científicas
internacionales, y el sistema de recompensas por actividades de I & D se
relaciona con avances científicos y no tecnológicos.
En
contraste, los formuladores de políticas en el Sudeste Asiático favorecen las
políticas tecnológicas sobre las científicas, apoyando el desarrollo
tecnológico de las empresas en el sector industrial privado. Un estudio
reciente comprueba que el conocimiento tecnológico (patentes) tiene una
importancia directa en el crecimiento económico de los países rezagados, a
diferencia del conocimiento científico (publicaciones académicas). Se ha
identificado también que las patentes corporativas tienden a contribuir a
generar conocimiento científico, además de promover el crecimiento económico.
En
un solo año (2000), Corea del Sur y Taiwán registraron alrededor de 5 mil
patentes en Estados Unidos, mientras que países de ingreso medio y bajo no
registraron ni 500.
Frente
a esto, para Lee el primer paso encaminado a cerrar la brecha entre países
rezagados y avanzados consiste en promover el aprendizaje y la construcción
de capacidades por parte de las empresas locales, lo cual debe ser
complementado por tres elementos:
- Diseño
de un sistema de innovación que incluya a los actores que influyen en la
innovación y producción de las empresas locales (proveedores, usuarios,
consumidores, universidades, laboratorios de investigación públicos y
agencias gubernamentales)
- Incorporación
de arreglos institucionales específicos en materia de financiamiento,
sistemas de educación, normas, regulaciones y estándares
- Estimular
el desarrollo de vínculos e interacciones entre los actores que integran
el sistema.
Dado
que no todas las tecnologías y sectores significan lo mismo en cuanto a su
contribución al aprendizaje y a cerrar la brecha, se necesita pensamiento
estratégico para fijar prioridades. Lo mismo puede decirse con respecto a
los grados y modos de participación en las cadenas globales de valor.
Un
punto de partida para que las firmas rezagadas de cierto tamaño puedan
construir capacidades de innovación, es establecer su propio centro de I &
D en casa. Al hacerlo, las empresas pueden explorar canales diversos de
aprendizaje y acceder a conocimiento extranjero más allá del simple
licenciamiento. Esto es crucial porque los esfuerzos aislados de I & D son
con frecuencia insuficientes para construir capacidades de innovación
endógenas.
Un
conjunto diverso de modos alternativos de aprendizaje está disponible,
incluyendo el co-desarrollo con empresas de I & D especializadas
extranjeras o con institutos públicos de I & D; el dominio sobre la
literatura existente; el establecimiento de unidades de I & D en el
exterior; e incluso procesos de fusiones y adquisiciones internacionales. Hay
ejemplos ilustrativos de ello en China, la India, Brasil, Taiwán y Corea del
sur.
Hay
cinco ideas, distintas a la sabiduría convencional, que Lee sugiere tener
presentes:
(i)
El liderazgo industrial se puede
mover de las economías avanzadas a las emergentes, no es algo inmutable.
(ii)
Las economías rezagadas no sólo
pueden heredar industrias maduras de las economías avanzadas, sino que también
pueden dar el salto hacia adelante a industrias nuevas o emergentes.
(iii)
La sabiduría convencional sugiere
una especialización basada en el comercio, y soportada por el acervo de
recursos del país rezagado; mientras que, la teoría propuesta por Lee sobre “el
ciclo de cierre de brechas” sugiere una especialización basada en tecnología
y anclada en capacidades tecnológicas creadas y dinámicas.
(iv)
La fuente de competitividad según
la sabiduría convencional es el bajo costo de los recursos humanos o naturales;
mientras que en la teoría sobre “el ciclo de cierre de brechas” es la
diferenciación de productos, y las ventajas de quienes se mueven primero y/o
más rápido.
(v)
La sabiduría convencional toma como
herramientas de política a la imposición de tarifas o la manipulación del tipo
de cambio; mientras que la teoría “Lee” propone adoptar políticas tecnológicas
como I & D público-privada, apoyo a la actividad de I & D para las
empresas pioneras, suministros innovadores y políticas estandarizadas.
A
manera de conclusión, Lee expresa que:
“Puesto
de manera simple, el crecimiento económico ocurrirá si las personas están bien
alimentadas y sanas, si tienen buena educación y entrenamiento, y si promovemos
la innovación, compartiendo riesgos y proporcionando financiamiento.”
El
crecimiento, el desarrollo industrial y la innovación están directamente
vinculados con la creación de buenos empleos y la inclusión social. Para Rodrik
y Stantcheva (2021), el crecimiento económico sólo es posible a través de la
difusión de buenos empleos productivos de los sectores y regiones avanzados a
los sectores y regiones rezagados de la economía. Para que haya buenos empleos,
se requiere que existan empresas productivas, y que se diseñen e instrumenten
políticas como las siguientes:
(a) Políticas
activas de mercado laboral vinculadas a los empleadores.- Incluyen programas de
capacitación, desarrollo de capacidades y certificación; programas como
trajes a la medida de empresas para desarrollar habilidades suaves y
específicas de los puestos de trabajo que se van a requerir; programas para
apoyar a los trabajadores en sus requerimientos de transporte, cuidado
infantil, educación complementaria, entre otros; acciones para ayudar a buscar
empleo.
(b) Políticas
industriales y regionales con metas directas de creación de buenos empleos.- Su
definición debe hacerse dentro de “procesos de colaboración estratégica”[26]
con las empresas, de manera iterativa, y no como reglas generales. Entre otras
medidas, los incentivos a empresas deberán enfocarse a las zonas rezagadas y
concentrarse en los sectores y empresas con mayor potencial de creación de
empleos; más que incentivos fiscales el apoyo deberá concentrarse en servicios
públicos específicos que requieren las empresas (servicios empresariales a la
medida, equipamientos e instalaciones locales, políticas de zonificación e
infraestructura, y desarrollo de capacidades de innovación. La condicionalidad
de contrapartida tendría que enfocarse en compromisos explícitos de número y
calidad de empleos, así como en promover el desarrollo local de proveedores.
(c)
Políticas de innovación que
incentiven tecnologías amigables con el empleo.- La dirección del cambio
tecnológico depende de una gama amplia de factores que pueden ser influídos por
el gobierno y la sociedad, a fin de evitar sesgos en contra de la contratación
de personal y, por el contrario, a favor del uso más intensivo de trabajadores.
Por ejemplo, la inteligencia artificial puede usarse en la educación para crear
nuevas tareas especializadas para maestros y personalizar la educación a los
estudiantes; o en la atención a la salud, se podrían desarrollar herramientas
(como el expediente clínico electrónico) para mejorar las capacidades
diagnósticas y de tratamiento de médicos, enfermeras, y otros técnicos médicos.
(d) Políticas
económicas internacionales que faciliten el mantenimiento de altos estándares
laborales y sociales a nivel doméstico.- El comercio puede considerarse injusto
cuando la ventaja competitiva se obtiene a través de la violación de los
derechos laborales, y se puede estructurar un procedimiento para abordar y
resolver los casos que se presenten (el T-MEC contiene un capítulo relativo a
este tema).
A
reserva de su explicación más amplia en el capítulo tres siguiente de este
documento, cabe describir a grandes rasgos en esta introducción las cinco
misiones específicas en que se desagrega el gran reto del desarrollo industrial
que genere empleos de calidad para la población de la región Sur Sureste, y
contribuya a cerrar la brecha con respecto a las entidades federativas del
resto del país.
Misión
1: Relocalizar empresas internacionales de Asia a la región para reducir su
vulnerabilidad y desarrollar la cadena de valor en Norteamérica
En
este caso, el nearshoring se genera por la afectación que tuvieron las
cadenas globales de valor entre Asia y Estados Unidos por la pandemia, además
del efecto del conflicto comercial-tecnológico que sostienen China y Estados
Unidos. La respuesta de política ha sido clara y contundente por parte del
gobierno de Joe Biden, desde el inicio de su mandato. Ha definido claramente
las áreas que considera vulnerables desde la óptica de la seguridad nacional, y
ha elaborado leyes y canalizado presupuestos cuantiosos para promover el
resurgimiento de una política industrial[27] que busca
aumentar significativamente la inversión y el empleo en Estados Unidos (proceso
de reshoring).
El
BID (2021) estima que México podría incrementar a corto plazo sus exportaciones
de bienes a Estados Unidos (las denomina quick wins), en el orden de 30
mil millones de dólares, por el efecto de relocalización de empresas de Asia a
Norteamérica. El Banco J.P. Morgan[28], estima
que el efecto del nearshoring para México en los próximos cinco años
podría significar un aumento en las exportaciones a Estados Unidos de entre 80
y 170 mil millones de dólares. La participación de México en las importaciones
de Estados Unidos pasaría del 14% registrado en 2021 a un rango entre el 17 y
el 21%, con un impacto en el PIB de nuestro país de aumento de entre 1.2 y 2.6
puntos porcentuales. Las industrias que vislumbra con mayor potencial son:
automotriz (sin incluir camiones ni autobuses), computadoras y otros productos
electrónicos, equipos médicos, maquinaria industrial, semiconductores, muebles,
juguetes, e industria textil.
Como
se ha argumentado en esta presentación, el aprovechamiento de esta
oportunidad requiere de una firme y clara conducción por parte del Estado,
y particularmente de los tres órdenes de gobierno, para definir qué industrias,
en qué condiciones y en dónde se desea atraer, en estrecha interacción con
empresas mexicanas que pudieran ser contrapartes y proveedoras de las empresas
extranjeras. Se trata de un proceso de negociación, con el gobierno de Estados
Unidos[29],
y con las empresas específicas de cualquier nacionalidad que están planeando
salir de Asia y acercarse a Estados Unidos. También involucra a los gobiernos
subnacionales del país, que podrían ser receptores de este flujo importante de
inversión extranjera.
Es
evidente que, si el proceso se deja al azar, las zonas ganadoras en México
serán las de siempre, en la región norte y centro-occidente, donde ya hay una
experiencia e infraestructura para atender una demanda de este tipo. Sin
embargo, ya están saliendo a relucir problemas de saturación de parques
industriales y limitaciones en cuanto a la disponibilidad de insumos críticos
como el agua y la energía eléctrica.
Por
otro lado, hay una fuerte promoción oficial federal del corredor interoceánico
del Istmo de Tehuantepec, y se están acordando apoyos de financiamiento para la
relocalización de empresas que, de acuerdo con el BID (2022), son
preferentemente pero no exclusivamente para este corredor. A nivel político,
los gobiernos de México y Estados Unidos han declarado su interés por impulsar
el desarrollo en el Sur Sureste, a través del Diálogo Económico de Alto Nivel
(DEAN), pero hasta ahora no se han formulado propuestas robustas para ello.
El
planteamiento que se hace aquí consiste en que los gobiernos de los estados que
integran el Sur Sureste elaboren una propuesta conjunta de las zonas
industriales (una por lo menos en cada entidad) y de las industrias que les
interesaría atraer a sus territorios, y promuevan un diálogo estrecho y
permanente con el gobierno federal para definir una estrategia factible para
concretarla.
En
este documento se incluye la propuesta de una estructura institucional para dar
soporte a la política industrial y sus cinco misiones. Destacan el Fondo de
Cohesión[30]
y la Agencia Regional de Innovación, como elementos que podrían darle mayor
profundidad y densidad a las propuestas que los gobiernos de la región decidan
hacer a la Federación. Sin recursos ciertos, suficientes y disponibles en un
horizonte multianual, y sin un esfuerzo coordinado y bien focalizado para
desarrollar capacidades de innovación, difícilmente se tendrá éxito. Es claro
que, para igualar las condiciones de atractividad del Sur Sureste con la
frontera norte, por ejemplo, se requiere de un “paquete” de medidas bien
articulado, que incluya:
- Planeación
territorial integral de zonas urbano-industriales y cadenas logísticas
intermodales para abasto y distribución de productos
- Habilitación
de puertos marítimos mexicanos y estadounidenses para el transporte
marítimo de corta distancia y el establecimiento de “Carreteras Marítimas
Regionales”
- Desarrollo
de parques/corredores industriales y aseguramiento de servicios básicos:
electricidad, agua, telecomunicaciones, gas, conectividad física,
- Disponibilidad
de equipamientos y servicios urbanos para los trabajadores de las nuevas
empresas
- Planeación
del cluster local/regional que recibirá a las empresas extranjeras
y nacionales que decidan establecerse
- Organización
de empresas locales potenciales proveedoras y de esquemas de I & D con
centros generadores de conocimiento de la zona, región, y en su caso, de
fuera de la región
- Programas
de adiestramiento y desarrollo de capacidades de innovación a la medida de
las empresas y del cluster que se desea formar.
Misión
2: Nearshoring de la industria automotriz - Atraer a la región a
empresas tier 2 y 3, proveedoras de las armadoras y Tier 1 automotrices
establecidas en el país, a fin de cumplir con los requisitos de contenido
regional contenidos en el T-MEC. Transición a la industria automotriz
eléctrica.
La
industria automotriz y de autopartes es el segmento más grande y dinámico de la
industria manufacturera de exportación del país. Con la renegociación del TLCAN
y la entrada en vigor del T-MEC, se incrementó el requisito de contenido
regional de la producción de vehículos del 62.5% al 75%. Esto significa que las
importaciones de empresas proveedoras de las integradoras de subsistemas o Tier
1 que no son de Norteamérica podrían estar en riesgo de ser sustituidas por
producción regional. Y es, a su vez, una oportunidad para atraer a las empresas
proveedoras de China, Japón, Corea del Sur y Alemania, de nivel Tier 2 y Tier
3, a que establezcan su producción en México para que atiendan el mercado
norteamericano.
Si
bien cada empresa armadora de vehículos está revisando sus opciones, la mayor o
menor conveniencia de ellas depende en cierta medida de lo que puedan hacer los
gobiernos federal y subnacionales para contribuir a resolver temas como:
disponibilidad de servicios a la industria y a los nuevos trabajadores,
infraestructura de transporte y servicios de logística, disponibilidad de
financiamiento para la relocalización[31], entre
otros. De ahí que sea conveniente propiciar el diálogo entre empresas armadoras
y gobiernos, para definir el camino a seguir en cada caso.
Para
el Sur Sureste, y en la medida en que las armadoras y sus proveedoras Tier 1
encuentren ventajas en la ampliación de su “huella territorial” y los paquetes
de medidas ad hoc que diseñen los gobiernos, habría oportunidades para
que la industria automotriz establecida en Puebla (VW, Audi y Porsche), se
extendiera a la Ciudad de Oaxaca y al corredor Córdoba-Orizaba-Veracruz para
albergar a las nuevas empresas Tier 2 y 3 que pudiera requerir en los próximos
años. Del mismo modo, cabría pensar en la posibilidad de estructurar una zona
industrial a un lado del puerto de Lázaro Cárdenas, en el estado de Guerrero,
para las empresas Tier 2 y 3 que sean proveedoras de la industria automotriz
del Bajío, y que en la actualidad se abastezcan mediante importaciones.[32]
Una
variante en estos escenarios consiste en la relocalización a México de empresas
autoparteras que hoy exportan desde Asia o Europa a las empresas armadoras en
Estados Unidos. Ya hay indicios de este potencial en las plantas de arneses
automotrices de exportación localizadas en Chiapas y Yucatán[33].
En
paralelo, la industria automotriz en el mundo está viviendo una transformación
radical para dejar de producir vehículos que consuman combustibles fósiles.
Varios países europeos, estados de Estados Unidos, empresas armadoras globales,
se han comprometido a dejar de vender autos nuevos que consuman combustibles
fósiles a más tardar para el año 2035. Las proyecciones de venta, y por tanto
de fabricación, de vehículos eléctricos se disparan a millones de unidades en
unos cuantos años.
Esta
industria está naciendo y constituye una revolución tecnológica de gran
magnitud, por lo que ofrece una ventana de oportunidad para nuevas empresas
interesadas en participar. No hay en principio una necesidad de utilizar las
mismas instalaciones productivas de la industria automotriz basada en
combustibles fósiles, aunque seguramente se buscaría reaprovechar en lo posible
lo que ya existe. Habría, con todo, una mayor flexibilidad para seleccionar los
sitios y regiones en los que se decida desplegar la nueva industria.
Podría,
por ejemplo, estructurarse un proyecto de escala para fabricar autobuses
urbanos eléctricos en la región (posiblemente en el corredor del Istmo de
Tehuantepec), para atender una demanda que se consolidara a partir de los
programas de electromovilidad de las principales ciudades de la región. Un
elemento complementario deseable sería el desarrollo de por lo menos dos Hubs
de producción de hidrógeno verde[34]
a partir de energías renovables (eólica y solar) en la cuenca sur del Istmo de
Tehuantepec y en la franja offshore desde Sisal hasta Cd. del Carmen. El
hidrógeno verde podría suministrar combustible para la flotilla de autobuses
urbanos, además de atender otros mercados (consumo de refinerías de PEMEX,
mezcla con gas natural para abastecer plantas termoeléctricas de la CFE,
abastecimiento de combustible marino -transformando el hidrógeno en metanol- a
través de los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, y exportación a
California y otras regiones).
Misión
3: Promover el desarrollo industrial endógeno basado en recursos naturales
Siguiendo
el planteamiento de la académica e investigadora británico-venezolana, Carlota
Pérez[35],
en relación al desarrollo de América Latina basado en sus recursos naturales,
hay una ventana de oportunidad para la región latinoamericana, incluyendo a
México, por la revaloración que están teniendo los recursos naturales en
función de su escasez relativa frente a la proyección de demanda que se
vislumbra para la industria de vehículos eléctricos y la generación de energías
renovables; así como debido al interés que despierta el desarrollo de productos
a partir de la biodiversidad, utilizando los avances de la biotecnología[36]
y cambios institucionales asociados, como la posibilidad de patentar material
vivo.
También
contribuye la hiper-segmentación de mercados, de actividades dentro de las
cadenas globales de valor y de las tecnologías mismas, dentro del paradigma
técnico-económico de las TICs que estamos viviendo. Un factor adicional es la
conciencia ambiental que crece cada vez más alrededor del combate al cambio
climático, y que está induciendo nuevos estilos de vida. El procesamiento de
los recursos naturales, su cadena de valor, tiene como característica
distintiva la industria de proceso y no de ensamble (como la automotriz o
electrónica). Carlota Pérez nos hace ver que en torno a las industrias de
proceso se puede integrar una densa red de actividades de valor agregado.
La
petroquímica es resultado del procesamiento del recurso natural petróleo. Tiene
presencia importante en el sur de Veracruz (la principal concentración de esta
industria a nivel nacional), y cabría preguntarse qué encadenamientos de valor
agregado podría tener en función de las condiciones previsibles de los
mercados. La minería de oro (Guerrero) y zinc (Oaxaca) que se exporta sin
agregar valor, ¿tendría mercados de nicho a los que pudiera atender con
productos más elaborados? La exportación de carne de cerdo (Yucatán) y de
bovino (Veracruz), ¿tienen mercados de especialidad? ¿Se pueden producir
insumos a escala, de alto valor nutricional y a bajo costo para la alimentación
de bovinos, cerdos, peces (como las algas)? ¿Se puede desarrollar el paquete
tecnológico de la maricultura de corvina roja (desarrollado por Jean Pierre
Goffins en Campeche con ayuda de las Universidades Autónomas de Carmen y
Campeche, y financiamiento de CONACYT), para producir otras especies de escama
de la región (robalo, mero, esmedregal) en unidades de ciclo completo
(incluyendo la reproducción en laboratorio)? ¿Es posible orientar los trabajos
de los centros de investigación al desarrollo de paquetes tecnológicos
comerciales para producir pulpo, pepino de mar, langosta, caracol, y otras
especies, en unidades de maricultura a lo largo de los litorales del Sur
Sureste?[37]
¿Se podrá rescatar el programa Sembrando Vida para incorporar tecnología,
organización empresarial e inteligencia comercial, de manera que su producción
futura de madera y frutas sea de calidad y encuentre mercados que paguen bien?
¿Se podrá estructurar un programa para vincular la producción forestal
maderable de la región con los requerimientos comerciales de Ikea y otras
grandes muebleras, para desarrollar un cluster mueblero? Estas y otras
muchas preguntas surgen al considerar el potencial de los recursos naturales de
la región, tomando en cuenta que se puede incorporar conocimiento e innovación
local y del exterior, y atender mercados especializados y de nicho.
Los
actores de la nueva producción industrial basada en recursos naturales serán
empresas grandes integradas verticalmente, y también PYMEs organizadas como
consorcio/grupo empresarial, para consolidar y homologar la oferta de productos
y acceder a los mercados con mayor poder de negociación. La propuesta de
Carlota Pérez toma en consideración que las industrias de proceso no son
grandes generadoras de empleo y que se requerirá de una segunda estrategia para
incorporar a los productores muy pequeños y atomizados, a partir de programas
territoriales semejantes a los que aplica la Unión Europea denominados de
especialización inteligente.[38]
La interacción entre comunidades que participan en programas territoriales
puede potenciar el aprendizaje cruzado, así como la cooperación para acceder
juntos al mercado, comprar insumos en forma consolidada, y emprender proyectos
conjuntos de mayor escala.
El
fortalecimiento de las cadenas de valor locales vinculadas al aprovechamiento
de recursos naturales se dará también mediante la aplicación de prácticas
regenerativas, orgánicas, sustentables, de economía circular, que en sí mismas
agregan valor a los productos.
Las
exportaciones tradicionales de la región alcanzaron los 48.8 mil millones de
dólares en 2021 (menos del 10% de las exportaciones totales del país).
Descontando el petróleo y la industria automotriz (que en conjunto representan
más del 70% de las exportaciones totales), el resto son, en general, de montos
pequeños y con una alta variabilidad. Sólo el rubro de alimentos (3.3 mil
millones de dólares en 2021, y 6.8% de las exportaciones totales de la región)
y de prendas de vestir (848 millones de dólares y 1.7% de las exportaciones
regionales) han tenido cierta estabilidad y montos un poco mayores. Cabe
mencionar que TAMSA (en tubos de acero) viene exportando más de mil millones de
dólares anuales. La minería de oro en Guerrero también rebasó los mil millones
de dólares en 2021. Cabría explorar en el caso de estos cuatro rubros, de qué
manera pudieran diversificar sus exportaciones, agregando valor a sus productos
y atendiendo mercados de especialización y nicho, y beneficiando más a las
comunidades locales.
Una
actividad que cruza a todas las demás es la de las TICs. En la producción de
software, habría que fortalecer los clústeres de software que existen en
algunos estados y establecerlos en donde no los haya.[39] No sólo
se podría desarrollar la cadena global de valor para producirlo bajo contrato
para empresas extrarregionales, sino que también se podría alcanzar masa
crítica y economías de escala con el desarrollo, en esquemas regionales, de
requerimientos gubernamentales como: plataformas de servicios a la ciudadanía,
catastros y sistemas prediales, ciberseguridad, entre otros). Para los
requerimientos de esta política industrial, se podrían desarrollar plataformas
de operación y seguimiento que apoyen el trabajo en los espacios deliberativos
y de cooperación, el de la agencia regional de innovación, el fondo de cohesión
y la unidad regional de programas y proyectos orientados por misiones. Un
ámbito más de aplicación sería en el fortalecimiento de organizaciones de PYMEs,
para la comercialización de sus productos, y para intercambiar experiencias
entre programas territoriales integrales y generar aprendizajes.
Un
segmento particular de interés consiste en el desarrollo de proveedores locales
para los programas de inversión y mantenimiento multianual de PEMEX y CFE en la
región. Aparentemente, en 2021, el contenido nacional de las inversiones y
compras de PEMEX llegó al 40%, cuando la meta establecida era del 20%. Por el
monto tan importante que representa, es deseable que se convierta en un proceso
concertado dentro de un horizonte de largo plazo, con los gobiernos locales
donde se programan las inversiones y hacen las compras, y con la participación
de representantes de las empresas locales proveedoras de PEMEX.
La
información sobre el potencial minero de la región no se difunde de manera
oportuna y clara. ¿Ya se han realizado estudios prospectivos de todo el
territorio? ¿Qué concesiones se han otorgado y a quién? ¿Son adecuados los
términos de participación y distribución de beneficios con los dueños de la
tierra? ¿Se están cumpliendo los términos de las concesiones? ¿Hay potencial
para cobalto, grafito, níquel, cobre, tierras raras, entre otros minerales que
tendrán una alta demanda futura?
Sería
necesario responder a estas preguntas para tener un panorama claro sobre el
cual definir estrategias regionales de aprovechamiento.
Misión
4: Acelerar la transición energética en la región para aprovechar la presencia
de PEMEX y la CFE, y para impulsar su gran potencial de energías limpias y
renovables
Si
bien esta misión tiene un tratamiento más amplio por separado. por sus
múltiples derivaciones y su relevancia para la región, aquí se menciona porque
es también objeto de la política industrial integral tanto en la industria
derivada del petróleo como en las industrias de energías limpias y renovables.
La
transición energética supone dejar de usar combustibles fósiles en un plazo
perentorio, el proceso para ello es gradual, a fin de permitir el ingreso de
nuevas fuentes de energía al ritmo que sea técnica y económicamente factible.
PEMEX
y la CFE iniciarán su transición programando las inversiones necesarias para
dejar de emitir metano y gases de efecto invernadero (GEIs) en general. Los
proyectos técnicos al respecto se conocen como “captura, uso, y almacenamiento
de carbono” por sus siglas en inglés: CCUS (Carbon Capture, Use and Storage).
En
el caso de PEMEX, ya se cuenta con una ruta tecnológica para la captura, uso y
almacenamiento de carbono que se formuló en la administración federal pasada
por las secretarías de energía y del medio ambiente, con la participación del
propio organismo y de la CFE. El INEEL
(Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias) ha estudiado este
proceso y ha identificado puntos críticos en la cadena de producción y
distribución de crudo, particularmente en las instalaciones costa afuera de la
Sonda de Campeche.
La
otra vertiente de reducción a la emisión de CO2 equivalente se refiere al uso
de hidrógeno verde (producido a partir de energías renovables) en las
refinerías de PEMEX de la región y la mezcla con el gas natural que se
suministra por ducto a las plantas termoeléctricas de la región. Los ductos
actuales pueden recibir entre un 10 y un 30% del volumen que manejan como
hidrógeno verde mezclado con gas natural. Por ello es importante que cualquier
construcción de ductos nuevos incorpore ya especificaciones técnicas que le
permitan aumentar sensiblemente el porcentaje de hidrógeno verde en la mezcla.
La
principal zona productora de energía eólica del país es la cuenca sur del Istmo
de Tehuantepec[40].
Ya existe una infraestructura de parques eólicos privados relevante, pero aún
está muy lejos de su potencial[41].
La intensificación de la producción de energía eólica tendría que ir acompañada
de un encadenamiento hacia atrás, para integrar a la cadena de valor la
producción in situ de los componentes de los aerogeneradores, incluyendo el
motor, y con un encadenamiento hacia adelante para fabricar también en la zona
los electrolizadores y demás sistemas y equipamientos para la producción,
almacenamiento y distribución de hidrógeno verde. Se podría crear un cluster
de producción de hidrógeno verde a gran escala que genere empleos de calidad
para la población local[42],
para atender a la CFE en la inyección directa a la red de ductos de gas natural
que alimentan a las plantas de generación eléctrica de la región. También se
podría suministrar a las tres refinerías de PEMEX (Salina Cruz, Minatitlán y
Dos Bocas), y se podría exportar en contratos de largo plazo a países europeos
o a Estados Unidos vía California, saliendo del puerto de Salina Cruz. De ahí
la importancia de no descartar el proyecto portuario industrial de Salinas del
Marqués[43],
para poder atender varias otras demandas de movilización de carga que el
proyecto de la Coordinación General del Canal Interoceánico del Istmo de
Tehuantepec (CG-CIIT) no está considerando[44]. Una de
tales demandas se refiere justamente a contar con una terminal marítima
profunda que pueda manejar barcos grandes que transporten hidrógeno verde. Otra
oportunidad consiste en producir metanol a partir del hidrógeno verde, para
venderlo como combustible para la gran cantidad de buques que circulan en la
ruta Norte-Sur por el litoral del Pacífico, y también para los buques que
arriben directamente de países asiáticos.
El
otro hub de cierta escala para la producción de hidrógeno verde podría
establecer parques eólicos costa afuera, a lo largo del litoral de la Península
de Yucatán, desde Sisal hasta Cd. del Carmen. Se construiría la planta
electrolizadora y las instalaciones de almacenamiento y distribución en el sito
que resultara técnicamente más adecuado. Y se podría sumar la producción de
energía solar del parque que está en desarrollo en el municipio de Carmen. El
cliente principal en este caso sería la CFE en las plantas termoeléctricas que
tiene en la Península de Yucatán.
Una
posibilidad de generación de energía limpia a partir de mini plantas nucleares
podría ser en el estado de Guerrero, en la frontera con el estado de Michoacán,
donde podría desarrollarse una zona industrial para empresas asiáticas de
autopartes que son proveedoras Tier 2 y 3 de las Tier 1 y armadoras
establecidas en el Bajío (Honda, Mazda, Toyota, GM, VW). De esta manera, se
aumentaría el contenido regional de los vehículos y se cumpliría con las
disposiciones acordadas en el T-MEC. La energía nuclear ha sido formalmente
reconocida por la Unión Europea como energía limpia y es elegible para
inversión en la transición energética de los países miembros.
Misión
5: Liderazgo en nichos del nuevo paradigma técnico-económico en gestación:
biotecnología, nanotecnología, bioelectrónica, nuevos materiales, nuevas
energías
Conforme
a la teoría de los paradigmas técnico-económicos[45], estamos
viviendo el tramo final del paradigma de la producción en masa (revolución
tecnológica número 4), que se prolongó por el efecto de las TICs que hicieron
posible la última ola de globalización a partir de finales de los 1980’s hasta
nuestros días; estamos también en el inicio de la fase de despliegue del
paradigma técnico-económico de las TICs, que se tardó en establecerse por
varios motivos:
- El
microprocesador se inventa en 1971, pero el internet -que es la
infraestructura clave- estuvo disponible para uso público hasta 20 años
después.
- A
diferencia de las 4 revoluciones tecnológicas anteriores, que reemplazaban
trabajo manual, ahora el territorio nuevo por mecanizar es el trabajo
mental, y ha llevado más tiempo[46].
- Es
un paradigma globalizador que supone un proceso más complejo de
propagación de la producción y la demanda a través de muchos países.
- El
mundo se amplió significativamente con la incorporación al mercado de los
países que integraron la URSS y la Europa del Este, así como la irrupción
de China, como la fábrica del mundo.
Y
estamos en la fase de gestación de la sexta revolución tecnológica que habrá de
referirse al paradigma técnico-económico de la biotecnología, nanotecnología,
bioelectrónica, nuevos materiales y nuevas energías.
Para
el Sur Sureste esta ventana de oportunidad es doblemente relevante porque, por
un lado, se trata de aprovechar el hecho de que tiene una densidad
significativa de investigadores en materia de biotecnología (20.4% del total
del país, incluyendo candidatos, y niveles I, II, y III), concentrados en unas
cuantas instituciones académicas y de investigación muy prestigiadas en Yucatán
y Veracruz (como el CICY, el CINVESTAV, el CRIM-Sisal de la UNAM, el Instituto
de Ecología de Xalapa, entre otros). Y por el otro lado, se trata de valorizar
la gran biodiversidad de la región, terrestre y marina, mediante su
aprovechamiento sustentable e incluyente para con las comunidades que ahí
habitan[47].
En
la región se ubica también el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y
Electrónica (INAOE)[48],
que destaca, entre otras cosas, por su investigación en materia de
nanotecnología. Hay, pues, una base institucional científica sólida para
estructurar un sistema regional de innovación de primer orden, con empresas
nacionales y extranjeras (de la industria farmacéutica, por ejemplo) dispuestas
a incursionar y buscar el liderazgo en nichos seleccionados.
El
gobierno de Estados Unidos ha emitido una Orden Ejecutiva el pasado 12 de
septiembre de 2022, con el nombre de “Iniciativa Nacional de Biotecnología y
Biomanufactura”, para no quedarse atrás en este campo. Su objetivo es producir
en Estados Unidos todo lo que ahí se invente en la materia. Producir, por
ejemplo, las medicinas, los combustibles, los plásticos; teniendo acceso a
químicos importantes e ingredientes farmacéuticos activos.
El
campo de acción de la biomanufactura es justamente programar microbios para
hacer químicos de especialidad y compuestos (como alternativa a la producción
basada en petroquímica), para hacer materiales, medicinas, plásticos y
combustibles. Análisis efectuados en Estados Unidos sugieren que la
bioingeniería podría representar del orden de la tercera parte de la producción
manufacturera global para el fin de esta década. Son múltiples los sectores
potenciales de aplicación, entre ellos, el de salud, agricultura y energía.
Las
acciones generales que se han anunciado incluyen:
- Aumentar
la capacidad doméstica de biomanufactura
- Ampliar
el programa BioPreferred Program
- Encausar
a la I & D para que resuelva retos mayores en salud, cambio climático,
innovación agrícola, alimentos, entre otros
- Mejorar
el acceso a datos federales de calidad
- Capacitar
a una fuerza laboral hábil y diversa
- Acelerar
regulaciones para productos de biotecnología
- Avanzar
en bioseguridad para reducir riesgos
- Proteger
el ecosistema de biotecnología de Estados Unidos
- Construir
una bioeconomía pujante y segura con nuestros socios y aliados.
Logística
multimodal para acceder con mayor eficiencia y seguridad a Estados Unidos
El
principal mercado de exportación y de importación para México y para la región
Sur Sureste es Estados Unidos. Por su ubicación geográfica y por contar todos
con litoral (salvo Puebla), por la disponibilidad de al menos 10 puertos
marítimos comerciales funcionales, y porque es posible estructurar servicios de
transporte multimodales puerta a puerta, más eficientes y seguros que el
transporte exclusivamente terrestre actual, se estima que la mejor opción del
Sur Sureste para acceder al mercado de Estados Unidos es por vía marítima, en
rutas regulares de transporte de corta distancia, como las que existen hace
décadas de Puerto Morelos a Port Everglades (Florida), de Progreso a Panama
City (Florida), y de Coatzacoalcos a Mobile (Alabama), por ferrobuque; o más
recientemente de Puerto Chiapas a Hueneme, California..
En
función de los requerimientos de los dueños y generadores de carga, se podrían
estructurar nuevos servicios en rutas como Salina Cruz-Lázaro Cárdenas-Hueneme
(California), para atender carga del Sur Sureste con origen/destino en países
asiáticos, vía transbordo en Lázaro Cárdenas, y también exportaciones
directamente al mercado más grande de California (zona metropolitana de Los
Ángeles), arribando al pequeño puerto de Hueneme, a unos 100 kilómetros al
norte de los grandes puertos de Los Ángeles y Long Beach (frecuentemente
saturados).
Frente
a la necesidad de reducir la saturación de los puertos terrestres fronterizos
del norte, y la oportunidad de llegar en mejores condiciones a mercados del
sureste y noreste de Estados Unidos, el transporte marítimo de corta distancia
(TMCD) es sin duda la mejor alternativa. Un contenedor refrigerado de limón
persa de San Rafael y Martínez de la Torre en Veracruz, o la piña de Loma
Bonita, Oaxaca y de Isla, Veracruz, con destino a Nueva York, podrían llegar
con seguridad, a menor costo que la vía exclusivamente terrestre, y en óptimas
condiciones, por vía marítima de Tuxpan y Coatzacoalcos a Nueva York. Un
contenedor refrigerado con mango de Chauites, Oaxaca, podría llegar con
seguridad y oportunidad a un costo mucho menor que por la vía exclusivamente
terrestre, si toma la vía marítima de Salina Cruz a Hueneme, California.
Se
requiere consolidar la oferta exportable y hacer labor comercial en los grandes
mercados terminales de Estados Unidos, en los que el precio de los productos
frescos es superior al que pagan los brokers en la frontera.
Incluso
se podría explorar una iniciativa binacional para declarar alguna de esas rutas
como “Carretera Marítima Regional”, y definir reglas y programas de apoyo para
convertirlas en una alternativa real de las rutas terrestres actuales a la
frontera norte.
En
el Anexo F de este documento se aborda con mayor amplitud la oportunidad de la
logística marítima y multimodal para atender los requerimientos de comercio
exterior del Sur Sureste.
Esquemas
sobre actores, gobernanza y herramientas de instrumentación (estructura
institucional con cuatro componentes)[49]
Los
problemas complejos que requieren soluciones de largo plazo, que involucran
valores y trade-offs[50],
y que tienen múltiples actores interesados (stakeholders)[51],
requieren formas no convencionales de gestión. La OECD (2020) estudió 289 casos
en el mundo, durante el periodo 1986 a 2019, en que se gestionaron problemas
sociales mediante procesos, enfoques, métodos, instrumentos no tradicionales.
Se identificó una tarea presente en muchos de los casos, que contribuyó a la
obtención de resultados aceptables para las partes interesadas: la deliberación
pública y grupal, que enfatiza la necesidad de encontrar intereses comunes
(puntos de coincidencia, terreno común). El estudio de la OECD concluye que los
procesos deliberativos permiten al gobierno tomar decisiones difíciles a un
costo aceptable. Su práctica genera aprendizaje colectivo y experimentación, y
puede aumentar la confianza en el gobierno y enriquecer las aptitudes
democráticas de la sociedad.
En
la gestión de las misiones para lograr un desarrollo industrial en la región
SSE que genere empleos de calidad y cierre la brecha de ingreso per cápita con
respecto al resto del país, tienen injerencia muchos actores interesados.
Actores
de las Misiones para el desarrollo industrial del Sur Sureste
Para
que la injerencia de los actores interesados se traduzca en una participación
cooperativa, ordenada y acordada, se propone una estructura institucional
integrada por cuatro componentes.
(i)
Espacios Deliberativos y de
Cooperación (EDC).- No es una asamblea con muchos participantes
que toman decisiones por aclamación. Son grupos reducidos integrados por
personas representativas de los diferentes intereses, que deliberan para
encontrar un terreno común. Escuchan activa y cuidadosamente, ponderan y
consideran las perspectivas diversas, dando oportunidad a cada participante
para que hable. Puede tener distintos formatos y requiere de una facilitación
habilidosa. Es una estructura permanente, formal o informal. Su papel es
delinear los objetivos y metas, así como acordar la hoja de ruta inicial de las
misiones. Monitorea y evalúa avances. Valida la estructura institucional y
participa en su diseño, incluyendo estos EDCs.
(ii)
Agencia Regional de Innovación
(ARI).- Es la instancia clave para impulsar el
desarrollo de capacidades de innovación a nivel de las empresas y del
ecosistema regional de innovación. No es una institución rígida y jerárquica,
sino un coordinador y facilitador de una red de instituciones generadoras de
conocimiento y de programas y proyectos específicos de desarrollo de
capacidades de innovación en empresas y clusters. Hay numerosos
formatos, derivados de distintas experiencias exitosas[52], que
pueden servir de guía para la estructuración de la Agencia. Su función central
será contribuir a “descubrir” los sectores y las tecnologías en las que hay que
poner el acento, ayudar a las empresas a mejorar gradual y sistemáticamente sus
capacidades de innovación, y promover el fortalecimiento del ecosistema
innovador.
(iii)
Fondo de Cohesión (FoCo).-
Se constituye como fideicomiso en Nacional Financiera, con fuentes tributarias
nacionales de carácter regular (impuestos a importaciones, al valor agregado y
al carbono), para sumar alrededor de un punto porcentual del PIB. Se pre-asigna
a las entidades federativas más rezagadas y menos industrializadas cada año y
se canaliza bajo esquemas concursales, con arreglo a reglas de operación que
definen las prioridades de las misiones: desarrollo de capacidades de
innovación, generación de empleos de calidad, integración de cadenas de valor
locales, entre otras. Su objetivo, como en el esquema similar europeo, es
cerrar la brecha de PIB per cápita de cada entidad federativa rezagada con
respecto al promedio nacional. Beneficia a 20 entidades federativas que están
debajo del ingreso per cápita promedio nacional. Al Sur Sureste le llegaría el
52% de los fondos. Tomando en cuenta el porcentaje de su PIB per cápita con
respecto al PIB per cápita del promedio nacional, y con un ajuste por el nivel
de PIB manufacturero per cápita.
Cuadro
final resumen de pasos siguientes por misión, con responsables, considerando
tareas a corto y a mediano plazos.
Si
bien en el capítulo 5 se abordan con mayor amplitud los pasos siguientes y la
hoja de ruta de las misiones, aquí se resumen los aspectos principales.
Pasos siguientes para deliberar y
acordar lo conducente sobre los cuatro componentes de la estructura
institucional que se propone para dar soporte a la ejecución de las misiones
|
Componentes |
Mes 1 |
Mes 2 |
Mes 3 |
Mes 4 |
Mes 5 |
Mes 6 |
|
Espacios
Deliberativos y de Cooperación (EDC) |
Les titulares de las
secretarias de desarrollo económico convocan a otros secretarios/ directores
del gobierno que tienen funciones en la materia, para deliberar sobre las
misiones y los cuatro componentes de la estructura institucional propuesta. En una segunda reunión, las autoridades de
cada estado convocan a los actores públicos y privados de su entidad que
tendrían que participar en el ecosistema de innovación. En una tercera
reunión regional, representantes de cada entidad federativa deliberan sobre los
aspectos comunes de las misiones y su estrategia para subir al gobierno
federal. |
Se formaría un grupo de
trabajo regional para trabajar sobre una propuesta que se presentaría al
pleno regional en un lapso de 3 meses. Se contrataría a un consultor para
generar materiales de respaldo |
Reunión del grupo de
trabajo para conocer y deliberar sobre los avances en el primer mes |
Reunión del grupo de
trabajo para conocer y deliberar sobre los avances en el segundo mes |
Reunión del grupo de
trabajo para conocer y deliberar sobre el documento final preliminar que se
presentaría al pleno regional. Se ajusta el documento conforme sea necesario. |
Reunión del pleno
regional para conocer la propuesta del grupo de trabajo y definir la manera
en que se continuará trabajando para la gestión de las misiones. |
|
Agencia
Regional de Innovación (ARI) |
||||||
|
Fondo
de Cohesión (FoCo) |
||||||
|
Unidad
Regional de Programas y Proyectos orientados por Misiones (URPPOM) |
Se
sugiere que las reuniones sean grabadas, de ser posible, para levantar actas
estenográficas de las mismas. También, que personal técnico registre lo
sustantivo de las deliberaciones y los acuerdos, para elaborar minutas, que se
distribuirían a los participantes de cada reunión, para su revisión y
comentarios; y se buscaría posteriormente que pudieran firmarlas, para integrar
un archivo documental de los trabajos.
Una
posible fuente de financiamiento para la contratación de los consultores que se
mencionan, podría ser una porción pequeña[53] de la
partida de recursos no reembolsables (de 3 millones de dólares) que forma parte
del financiamiento otorgado por el BID a Nacional Financiera.
Finalmente,
en el cuadro siguiente se apuntan algunas ideas de programas y proyectos a
corto, mediano y largo plazos que podrían formar parte de las 5 misiones. Debe
tomarse como un punto de partida para estimular la deliberación y definición
definitiva entre los actores interesados.
Hoja
de ruta en construcción para las cinco misiones comprendidas en el gran reto
del desarrollo industrial que genere empleos de calidad y contribuya a cerrar
la brecha entre las entidades federativas de la región Sur Sureste y el resto
del país
|
Misión |
Objetivos |
Corto plazo
(2022-2024) |
Mediano plazo
(2025-2030) |
Largo plazo (2031 en
adelante) |
|
M1 |
Establecer por lo menos una zona/corredor industrial
en cada entidad federativa del SSE, vinculada logísticamente con algún puerto
marítimo de la región. Recibir empresas internacionales que quieren
relocalizarse para formar cadenas de valor regionales con Estados Unidos.
Proporcionar programa integral de apoyos: planeación territorial, servicios
básicos e infraestructura, desarrollo de capacidades y encadenamiento hacia
atrás con empresas proveedoras locales, entre otros. |
Propuesta de los gobiernos estatales a la
Federación. Negociación conjunta con gobierno de Estados Unidos y empresas
internacionales que buscan relocalizarse. Diseño de los programas integrales de apoyos (PIAs)
específicos. Primeras inversiones públicas y privadas. |
“Aterrizaje suave” de las empresas en las
zonas/corredores industriales de la región. Involucramiento de las
comunidades locales. Desarrollo de las cadenas logísticas multimodales
incluyendo el transporte marítimo de corta distancia. |
Profundizar el desarrollo de capacidades de
innovación y la generación de valor agregado local. |
|
M2 |
Captar por lo menos el 20% de la inversión estimada
en relocalización de empresas Tier 2 y 3 de la industria automotriz, por
motivo del cumplimiento al incremento del porcentaje de contenido regional en
el T-MEC. Generar este proceso en negociación ordenada con las plantas
armadoras extranjeras y el gobierno federal. Incrementar el establecimiento
de empresas de autopartes que exportan a Estados Unidos, en negociación con
las empresas armadoras y Tier 1 interesadas. Incursionar en la fabricación de
vehículos eléctricos, empezando por autobuses urbanos de pasajeros,
consolidando la demanda futura de las principales ciudades de la región. |
Formular planteamiento regional conjuntamente con el
gobierno federal. Conversar con VW-Audi-Porsche en Puebla y Alemania.
Conversar con armadoras japonesas establecidas en el Bajío y coreanas
establecidas en el norte; y con sus casas matrices. Conversar con armadoras y
empresas Tier 1 establecidas en Estados Unidos que tienen proveedores en
Yucatán y Chiapas. Acordar proyectos posibles e iniciar su ejecución. Hacer
estudio para la fabricación de vehículos eléctricos *en la región. |
Dar continuidad a los proyectos acordados
previamente. Revisar avances y aprender de ellos (elaborar
evaluaciones ex post). Iniciar inversiones tendientes a fabricar autobuses
urbanos eléctricos en la región y formalizar demanda multianual de las
principales ciudades. Explorar la viabilidad de atraer armadoras de
vehículos eléctricos con sus empresas proveedoras principales a zonas
específicas: por ejemplo, al cuadrángulo Oaxaca-Coatzacoalcos-Tuxtla
Gutiérrez-Villahermosa; y al cuadrángulo Campeche-Mérida-Cancún-Chetumal. |
Revisar avances y ajustar estrategias. |
|
M3 |
Incorporar TICs y criterios de economía verde a las
industrias basadas en recursos naturales de la región. Desarrollar cadenas de
valor locales asociadas a las industrias de proceso (por ej., alimento marino
-algas- para ganado bovino y porcino y peces en maricultura; paquetes
tecnológicos para producción en maricultura de ciclo completo de especies
pesqueras relevantes en la región; consolidación organizativa, tecnológica y
comercial del programa Sembrando Vida; cluster mueblero y de pulpa-papel.
Programas territoriales de especialización inteligente. Diferenciación para
mejorar exportaciones de alimentos y prendas de vestir. Programas especiales
con grandes exportadores como TAMSA y la minería de oro en Guerrero.
Desarrollo de proveedores locales para elevar contenido nacional en
inversiones de PEMEX y CFE. Desarrollo de TICs y software lidereado por
demanda gubernamental regional. |
Definir prioridades regionales en función de
generación de empleos y exportaciones, así como efecto en la competitividad
de las industrias locales. Definir una cartera amplia de proyectos piloto en
varios frentes, y escalar esfuerzos según los resultados que se vayan
obteniendo. Hacer estudios donde se requiera para dar soporte a la definición
de prioridades. |
Escalar proyectos piloto que tengan mayor viabilidad
y futuro. Consolidar programa de desarrollo de proveedores locales de PEMEX y
CFE en la región. Consolidar programa de desarrollo de software lidereado por
la demanda de los gobiernos de la región: plataformas de servicios a la
ciudadanía, catastros y sistemas prediales, ciberseguridad. Consolidar ecosistema regional de innovación con una
cartera robusta de proyectos en ejecución. |
Revisar avances y ajustar estrategias. |
|
M4 |
Retomar hoja de ruta tecnológica para proyectos de
captura, uso y almacenamiento de carbono en los procesos de producción de
PEMEX y la CFE. Formular una estrategia específica para la región de
desarrollo del hidrógeno verde, aprovechando el enorme potencial de la cuenca
sur del Istmo de Tehuantepec para la energía eólica, y de la franja litoral
costa afuera desde Sisal hasta Cd. del Carmen (energía eólica en la franja y
también solar en el municipio de Carmen). El mercado sería: consumo de
refinerías de PEMEX, mezcla con gas natural para el suministro de las plantas
de generación eléctrica de la región, producción de metanol para combustible
marítimo y exportación. Miniplanta nuclear en Guerrero, en la frontera con
Michoacán, para dar soporte a zona industrial. |
Perfilar proyectos de CCUS de PEMEX y CFE en función
de su impacto ambiental y económico, y conseguir financiamiento internacional
de fuentes no comerciales. Ejecutarlos con el mayor contenido nacional
posible. Formular la estrategia regional de hidrógeno verde y los proyectos
de los dos Hubs. Explorar posibles alianzas tecnológicas
internacionales, que generen empleos en la región. Definir la factibilidad de
una zona industrial y una miniplanta nuclear en el estado de Guerrero. |
Avanzar en la ejecución de los proyectos ya
validados. |
Revisar avances y ajustar estrategias. |
|
M5 |
Generar estrategia de desarrollo tecnológico y
productivo a partir de la biotecnología, nanotecnología, bioelectrónica,
nuevos materiales y nuevas energías, considerando capacidades regionales y
potencial de mercado. Proyectos piloto de asociación público-privado-social
con empresas farmacéuticas, zonas naturales protegidas y comunidades
locales. Incursionar en la
biomanufactura siguiendo de cerca los avances en Estados Unidos. |
Estrategia tecnológica para insertar a la región en
el liderazgo global de nichos dentro del nuevo paradigma técnico-económico de
la biotecnología, y otras tecnologías. Diseño y ejecución de un proyecto
piloto con empresa farmacéutica, zona natural protegida y comunidad local.
Compromiso explícito de compartir beneficios en términos equitativos con
comunidad local. |
Avanzar en el desarrollo de capacidades de
innovación con las empresas y en la I & D regional a partir de un
consorcio formado por las instituciones más acreditadas en la materia.
Generar alianzas internacionales conforme se requiera. Aprender del caso
piloto y generar nuevas iniciativas. |
Revisar avances y ajustar estrategias. |
Anexo
A: Fuentes de información
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[1] Rodrik hacía notar entonces lo que ha sido evidente por largo
tiempo en el país: no basta el comercio exterior y la inversión extranjera para
impulsar el crecimiento; hace falta también el desarrollo de capacidades
internas.
[2] Véase el documento del Fondo Monetario Internacional, preparado por
Cherif, et al (2019) en el Anexo A de Fuentes de información.
[3] El resurgimiento de la política industrial se aceleró con la crisis
financiera global de 2008 (escepticismo de los países frente a un mundo
aparentemente sin rumbo). También influyó el número creciente de estudios
recientes que dan cuenta de las formas diversas en que Estados Unidos venía
aplicando políticas industriales selectivas desde hace décadas (a través de
agencias como DARPA, los Institutos Nacionales de Salud, el Instituto Nacional
de Estándares y Metrología, la CIA, entre otras). Otro factor fue la drástica
caída en las tasas de crecimiento de la mayoría de las economías emergentes
después de 2010. Y uno más: el caso de China y otros países asiáticos, que han
mostrado la factibilidad de negociar con empresas multinacionales para lograr
encadenamientos hacia atrás, así como su desarrollo de capacidades locales de
innovación.
[4] La UNCTAD registró que entre 2012 y 2017, 84 países que generaban
el 90% del PIB mundial habían asumido estrategias de desarrollo industrial.
Véase Schatán y Cabrera (2020) en el Anexo A.
[5] Aquí en México, repetía esa frase, entre otros, el subsecretario de
comercio exterior e inversión extranjera, de la entonces Secretaría de Comercio
y Fomento Industrial (SECOFI) Pedro Noyola, en los años previos a la firma del
TLCAN.
[6] Aquí entendemos la política industrial como el conjunto de
esfuerzos públicos y privados encaminados al cambio de la estructura productiva
de un país, para acelerar el desarrollo económico (Wade, 2014).
[7] En el sexenio del presidente López Portillo se formuló el primer
plan industrial de mediano plazo. Se desarrolló la petroquímica, se construyó
la refinería de Salina Cruz, se impulsó la industria siderúrgica y de bienes de
capital, se definieron los puertos industriales (Lázaro Cárdenas y Altamira sí
se desarrollaron; Salina Cruz y Laguna de Ostión -a un lado de Coatzacoalcos-,
no).
[8] Véase OECD (2022) en el Anexo A.
[9] La manera de negociar con las Corporaciones Globales o Empresas
Multinacionales por parte de Corea del Sur, ha sido ofreciendo la misma calidad
o superior de productos a menor costo y desarrollando centros de I & D de
primer nivel. China, por su parte, además de lo anterior, ha ofrecido acceso a
su enorme mercado interno para mejorar los términos de la transferencia
tecnológica.
[10] Por ejemplo, podría pensarse en desarrollar una zona industrial en
el estado de Guerrero, a un lado del puerto de Lázaro Cárdenas, para empresas
de autopartes tier 2 y 3, vinculadas a las armadoras japonesas
establecidas en el Bajío, que contribuyan a cumplir con las reglas de mayor
contenido regional que estableció el T-MEC. Lo mismo podría promoverse con las
empresas VW, Audi y Porsche, para que los nuevos proveedores que requiera
también se establezcan en Oaxaca y Veracruz. Existe, por otra parte, la ventana
de oportunidad que plantea la transición a vehículos eléctricos. Es una
industria nueva en gran medida, por lo que tiene mayores márgenes de
flexibilidad para establecerse en sitios distintos a los tradicionales. Por su
dimensión y gran peso en la estructura productiva nacional, la ventana de
oportunidad que plantea la industria automotriz debe atenderse de manera
especial y separada del resto de las industrias.
[11] Un distinguido maestro, investigador, consultor y asesor económico
(en SHCP, BANXICO y la Presidencia de la República en la época de López
Portillo), Rafael Izquierdo González planteaba la disyuntiva que se le
presentaba al país en forma elocuente:
“El tratado o Calcuta.”
[12] Esta ventana de oportunidad por la vulnerabilidad de las cadenas
globales de valor se distingue de la otra venta de oportunidad -mencionada
antes- relacionada con las reglas de contenido regional para la industria
automotriz que estableció el T-MEC, porque son de naturaleza distinta y tienen
una forma de gestión diferente. En el primer caso, el nearshoring está
siendo promovido por el gobierno de Estados Unidos, con políticas de gran
calado, bien financiadas, que buscan el resurgimiento de la inversión
industrial en su territorio (reshoring) y, complementariamente, atraer
inversión también a países aliados y amigos. En este sentido, la Secretaria del
Tesoro, Janet L. Yellen, propuso, entre otras medidas para “convertir nuestros
problemas en oportunidades”, el objetivo de un comercio libre pero seguro, para
lo cual había que profundizar la integración económica con “los países con los
sabemos que podemos contar”. A esto denominó friend-shoring en las
cadenas de suministro (comentarios sobre el camino hacia adelante de la
economía global, expresados en el Atlantic Council el 13 de abril de
2022).
[13] Baste decir por ahora que el modelo de Lee está fundamentado en el
desarrollo de capacidades de innovación locales a través de tres caminos: (i)
la promoción de una innovación imitativa a partir de la transferencia de
tecnología; (ii) el aprendizaje intensivo por participar en cadenas de valor
globales, que luego utilizan para el desarrollo de cadenas de valor locales;
(iii) la especialización inteligente en sectores y productos basados en
tecnologías de ciclo corto (por su alta frecuencia de innovación no tienen un
liderazgo firme establecido y muestran barreras bajas a la entrada), como son
las tecnologías de información y comunicación.
[14] En su libro de 2013, Ros precisó: “… con un acervo de capital
mucho mayor para emplear a la fuerza de trabajo en ocupaciones de alta
productividad, la informalidad estaría en realidad en vías de desaparición”.
[15] También Úrsula van der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea,
comentó al respecto con motivo del octavo foro de cohesión de la Unión Europea
en marzo pasado, expresando que: “Cuando las regiones menos desarrolladas estén
mejor, todos estaremos mejor”.
[16] Aunque las estimaciones se hicieron sin considerar la minería
petrolera en ningún caso, la drástica caída en la proporción del PIB per cápita
de Campeche con respecto al nacional entre 2010 y 2020 obedeció al efecto que
la reducción en la inversión pública petrolera tuvo sobre el resto de las
actividades económicas del estado.
[17] De hecho, cinco entidades federativas registraron niveles muy bajos
de industrialización, conforme a este indicador: Oaxaca el 26%, Chiapas el 16%,
Campeche el 13%, Quintana Roo el 12%, y Guerrero el 8%.
[18] Para una explicación más detallada del Fondo, véase Arellano (enero
2022) en el Anexo A y el Anexo C de este documento.
[19] Hay diversas clasificaciones de la innovación. La ortodoxia del
Manual de Oslo la clasifica en innovación de producto, de proceso, de mercadeo
y organizacional. Desde el punto de vista de su alcance, puede ser incremental
(mejora en las tecnologías y mercados existentes), disruptiva (tecnología nueva
en mercados existentes) o radical (tecnologías y mercados nuevos).
[20] Las plantas OBM se encargan del proceso completo de producción,
desde el diseño, ingeniería, manufactura, proveeduría, hasta el mercadeo. Son
propietarias de la marca y de los productos a través de patentes.
[21] El modelo de negocios de la industria de VC es simple, pero muy
restringido en cuanto a las start-ups que apoya y al efecto social más
amplio que genera. Busca comprar empresas baratas y venderlas después con un
premio -preferentemente superior al mil porciento del valor inicial-, y en un
plazo de alrededor de cinco años. Por ello, Breznitz advierte sobre el
espejismo de querer desarrollar “Valles del Silicio” como vía para convertirse
en una economía innovadora.
[22] Han innovado constantemente en software de técnicas de desarrollo
de proyectos, y en el desarrollo de sus bibliotecas en permanente ampliación de
componentes de software que pueden utilizarse rápidamente para hacer trajes a
la medida de las necesidades del cliente.
[23] La especialización inteligente representa un experimento ambicioso,
de base territorial, de políticas industriales y de innovación. Apunta a la
promoción de la innovación regional y la transformación económica, ayudando a
países y regiones a enfocarse en sus fortalezas. Requiere que diferentes
actores identifiquen fortalezas de su región y jerarquicen los recursos de
apoyo en donde se encuentran las oportunidades de potencial local y de mercado.
Para facilitar este proceso, la especialización inteligente busca mejorar
arreglos de gobernanza, concentrar recursos, construir masa crítica y acelerar
la asimilación de nuevas ideas. Es un “espacio complejo de políticas”, que
involucra a diferentes órdenes de gobierno, así como a una mezcla de objetivos,
dominios de políticas e instrumentos. Ha vuelto el proceso de toma de
decisiones y la gobernanza de la política de innovación más inclusivas. Se
están reformulando y fortaleciendo redes de compromiso y modalidades de
cooperación entre actores públicos y privados, con la
reorganización/establecimiento de cuerpos de coordinación, plataformas, grupos
de trabajo temático, clusters, y similares. En la evaluación del
programa que solicitó en2021 la Comisión Europea, se destacan tres componentes
principales que son de relevancia general para una gobernanza efectiva: (i)
cuerpos de gestión independientes, que cuenten con recursos suficientes y que
rindan cuentas; (ii) la coordinación horizontal y vertical son canales que
deben asegurarse para una negociación y colaboración fluidas entre actores
públicos y privados; y (iii) capacidades y recursos adecuados para que los
actores interesados puedan hacer estrategia, ejecución, monitoreo y evaluación.
[24] En los que predominan los derechos de propiedad intelectual y las
patentes, con protección de muchos años para las empresas beneficiadas.
[25][25] Los modelos de utilidad se conceden sobre dispositivos que
incorporan una idea creativa que se aplica sobre la forma, estructura, o algún
otro aspecto tecnológico de un producto. No incluye los métodos o procesos de
producción de los productos. La protección es típicamente de 6 a10 años (en vez
de 20 con las patentes). No es tan caro su registro, ya que no requiere examen
sustantivo (de su novedad, de su “unicidad”, y de su aplicabilidad industrial).
Un ejemplo sería un dispositivo mejorado que reduce la cantidad de agua con que
funciona un escusado. Los modelos de utilidad se originaron en Alemania, y
fueron un instrumento que los alemanes utilizaron para cerrar la brecha con el
Reino Unido. Han sido utilizados ampliamente
por Japón, Corea del Sur, Taiwán y China. La protección de patentes importa
para las actividades industriales cuando los países rezagados han alcanzado un
nivel de cierta madurez en su capacidad de innovación doméstica, así como una
infraestructura más amplia de ciencia y tecnología.
[26] La política industrial en Japón, Taiwán, Corea del Sur y China ha
girado en torno a procesos de este tipo, en los cuales se “descubrían” las
necesidades empresariales, las oportunidades de mercado y las medidas
apropiadas; se aprendía y se modificaba conforme fuera necesario. Estas
prácticas colaborativas iterativas se han establecido en industrias tan
diversas como biotecnología, TICs, manufactura avanzada, políticas de seguridad
alimentaria, calidad del agua, aviación civil y la promoción de tecnologías
avanzadas. Las aplican agencias gubernamentales, bancos de desarrollo, y
programas regionales de incentivos a la inversión.
[27] Véase el Anexo E para una descripción más amplia de la política
industrial de la administración Biden.
[28] Nota en la revista Forbes, septiembre 30, 2022.
[29] Si alguien duda de que las cosas funcionan así, sugiero que lean el
artículo de Rana Foroohar en el Financial Times, “The new rules for
business in a post-neoliberal world” del 9 de octubre de 2022. Ahí cita el
comentario de un alto funcionario de la Casa Blanca, en el sentido de cómo se
están acercando los empresarios a la Administración Biden para preguntar qué
deben hacer, qué se espera de ellos, si -por ejemplo- deben relocalizarse en
Vietnam o en México.
[30] Véase el Anexo C para una descripción más amplia del Fonde de
Cohesión.
[31] Ernesto Stein, representante del BID en México, anunció el pasado
17 de agosto de 2022 que su organización había acordado con el gobierno federal
un financiamiento por 2.25 mil millones de dólares para impulsar la
relocalización de empresas al país, preferentemente orientado al Istmo de
Tehuantepec, pero también disponible para procesos de nearshoring a
otros sitios del Sur Sureste, e incluso a otras regiones. Para su canalización
al sector privado, el brazo ejecutor del BID sería su filial BID Invest.
También se podrá acreditar a PYMEs que vayan a ser proveedoras de las empresas
relocalizadas. Como parte del paquete, se extendió una línea de crédito a NAFIN
por 200 millones de dólares y 3 millones de dólares no reembolsables. Stein
mencionó en esa ocasión que el BID había concluido un estudio para identificar
los productos y empresas específicas que se podrían instalar en el estado de
Oaxaca.
[32] Este planteamiento tendría que dar lugar a un programa más integral
de desarrollo territorial en esta zona del estado de Guerrero, aprovechando las
áreas que iban a ser parte de la zona económica exclusiva en torno al puerto de
Lázaro Cárdenas, reforzando los centros urbanos cercanos, y definiendo una
fuente de suministro de energía eléctrica que bien podría ser mediante una
planta nuclear que empiece a una escala reducida, pero pueda crecer
modularmente. Este tema se abordará también en la Misión para la transición
energética del Sur Sureste.
[33] México exporta del orden de 8 mil millones de dólares anuales de
arneses a las empresas automotrices de la región norteamericana y a otras
partes del mundo. De ese total, Chiapas y Yucatán exportaron 388 millones de
dólares de arneses en 2021.
[34] Este tema se abordará con mayor amplitud en la Misión para la
transición energética.
[35] Véanse sus trabajos de 2008, 2010, 2012, 2015, 2022, en el Anexo A
de Fuentes de Información.
[36] A la biotecnología nos referiremos en la Misión 5, más adelante.
[37] El enorme potencial del mar en la región Sur Sureste se explorará
con mayor amplitud en la Misión sobre la economía azul como palanca de
desarrollo.
[38] Los programas territoriales serán abordados con mayor amplitud en
la Misión sobre desarrollo local y gobernanza territorial.
[39] Las TICs serán abordadas con mayor amplitud en la Misión de
Transformación Digital Incluyente.
[40] Tiene una capacidad instalada de 2.7 GW.
[41] El Laboratorio Nacional de Energías Renovables de Estados Unidos
estima que el potencial del SSE en energía eólica es del orden de 744 GW
(alrededor de 8.6 veces la capacidad instalada total de generación de energía
eléctrica en 2021). Una proporción importante se localiza en la cuenca sur del
Istmo de Tehuantepec.
[42] Además de revisar y modificar los contratos de renta de tierras, a
fin de que sean más flexibles y equitativos con los dueños de la tierra.
[43] Véase el Anexo F de este documento, sobre la logística
marítimo-portuaria.
[44] Véase Arellano (junio 2022) en el Anexo A.
[45] Definidos y explicados por Carlota Pérez desde 1988 (Véase Anexo
A).
[46] Véase Kaplinsky (2021).
[47] La conservación y aprovechamiento sustentable de la biodiversidad
se aborda más ampliamente en la Misión específica que se ha estructurado de
manera separada a la Misión sobre desarrollo industrial.
[48] En Tonantzintla, Puebla.
[49] En el capítulo 4 de este documento se aborda con mayor amplitud el
tema de la instrumentación de las misiones.
[50] Son situaciones en las cuales se gana algo a costa de perder alguna
otra cosa.
[51] Un stakeholder es cualquier parte interesada o afectada,
incluyendo: individuos, sin importar su edad, género, orientación sexual,
afiliación política o religiosa; e instituciones y organizaciones, ya sean
gubernamentales o no gubernamentales, de la sociedad civil, academia, los
medios o el sector privado. Véase OECD (2020) en el Anexo A.
[52] Véase Breznitz, et al (2018) en el Anexo A.
[53] Por ejemplo, un monto total de cien mil dólares, para distribuir
entre los cuatro consultores parece razonable.




















