1.
Presentación
México tiene un enorme potencial de
generación de energía renovable en su zona económica marítima exclusiva (ZEME)
de 200 millas náuticas a partir de sus litorales. En particular, destaca la
energía eólica marina o costa afuera (EECA), cuyo potencial bruto[1] ha sido estimado en 869 GW;
esto es, casi 10 veces la capacidad total de generación eléctrica actual del
país.
Las zonas donde se concentra gran parte
de este potencial son: (i) el litoral de Yucatán, Campeche y parte de Tabasco;
y (ii) el Golfo de Tehuantepec, en el litoral de Oaxaca y parte de Chiapas.
La energía eólica marina tiene un
factor de capacidad superior a la energía eólica terrestre (40-60% vs 25-35%)
por la ausencia de obstáculos, y puede desplegarse en escalas que no son
alcanzables en tierra (parques de +1GW, aerogeneradores de 15 MW y más), con lo
cual genera un flujo de inversión de gran magnitud que descansa en una cadena
de suministro especializada que, idealmente, debe localizarse cerca de los
parques marinos eólicos a desarrollar, por el tamaño de sus componentes y el
costo logístico de su movilización.
Cada vez más países desarrollados y
emergentes están desarrollando programas multianuales ambiciosos para
incorporar a la energía eólica marina como elemento clave en sus políticas de
transición energética y descarbonización. Además de China, que es líder
mundial, destacan países europeos como el Reino Unido, Alemania, Países Bajos y
Dinamarca, y se han incorporado más recientemente Estados Unidos, Japón, Corea
del Sur y Taiwán. En preparación, están los programas de Australia, Filipinas,
Brasil, entre otros. En América Latina, Colombia realizó ya su primera subasta
internacional en 2025.
A la fecha, hay metas firmes por más de
700 GW de energía eólica marina, y la ambición internacional es rebasar los
2,000 GW para 2050. La EECA ha crecido a una tasa anual promedio del 22% entre
2015 y 2024. México, a través de la Secretaría de Energía (SENER), ya está
preparando su política y programa de largo plazo con la ayuda de las agencias
de cooperación del Reino Unido y Dinamarca.
Uno de los aspectos críticos en la hoja
de ruta (roadmap) de México para el desarrollo de la energía eólica
marina consiste en la adecuación de su infraestructura portuaria e industrial,
con la anticipación necesaria, para aprovechar cabalmente las grandes
oportunidades que se presentarán en los próximos años. Esta nota es una primera
aproximación a las adecuaciones requeridas.
2. Hoja de ruta típica para el desarrollo
de la energía eólica costa afuera
Para un país emergente como México, el
roadmap típico para desarrollar la EECA tiene cuatro apartados que se
desenvuelven en gran medida de manera simultánea:
PRIMER APARTADO
Se refiere al establecimiento de la
visión estratégica y habilitación del mercado: con horizonte de largo plazo,
metas multianuales; y grupos de trabajo público-privados. Supone la construcción
del marco regulatorio e institucional, con 4 pilares básicos[2]:
i)
proceso
competitivo para obtener derechos de acceso al lecho marino;
ii)
proceso
de permisos claro y expedito (ventanilla única; autorizaciones ambientales,
sociales y técnicas);
iii)
bancabilidad
de los proyectos (contratos por diferencias, acuerdos de compra de energía de
largo plazo);
iv) conexión
oportuna y rentable de los parques eólicos marinos a la red de transmisión
terrestre (considerando la necesidad de sistemas de baterías y otras opciones
como producción de hidrógeno verde y sus derivados).
Incluye también el compromiso temprano
y permanente con los grupos de interés (stakeholders): comunidades
locales, usuarios del espacio marino, mecanismos de beneficio comunitario.
SEGUNDO APARTADO
Consiste en la planeación espacial
marina y asignación de zonas, con una fase inicial de planeación temprana
(ubicación de zonas con mayor potencial energético y menores restricciones):
i)
Metodología
de identificación y selección de sitios: primero, excluir áreas con
restricciones ambientales, sociales, económicas y de uso concurrente (como
rutas marítimas)
ii)
Jerarquización
del potencial de las áreas restantes que no tienen restricciones (velocidad y
densidad del viento, profundidad marina, distancia a la costa, condiciones
geofísicas del lecho marino).
También incluye la evaluación y
mitigación de impactos ambientales y sociales (siguiendo estándares
internacionales), y la definición de los modelos de asignación de las
concesiones marinas (modelo competitivo entre consorcios internacionales,
generación de ingresos al gobierno derivados de las subastas por pagos
iniciales (upfront fees) y anuales (por km2, por MW de capacidad del
proyecto).
TERCER APARTADO
Se refiere al desarrollo de
infraestructura habilitadora en dos aspectos clave:
i) Planificar
la transmisión y conexión a la red ya sea en sistemas de corriente alterna o de
corriente contínua de alta tensión (HVAC y HVDC, respectivamente, por sus
siglas en inglés)
ii) Estrategia
de desarrollo portuario: puertos de fabricación, puertos de integración y
ensamble, puertos de operación y mantenimiento.
CUARTO APARTADO
Considera el fomento de la cadena de
suministro y el capital humano, a través de:
i)
Política
industrial activa
ii) Evaluación
exhaustiva del tejido industrial local, regional y nacional (supply chain
readiness)
iii)
Planificación
del recurso humano y desarrollo de capacidades
iv)
Requerimientos
de transporte marítimo especializado.
3.
Tipos
de puertos de apoyo para el desarrollo, construcción, instalación,
mantenimiento y operación de parques eólicos marinos
Son tres los tipos de terminales
marítimas que dan servicio a la industria de la energía eólica costa afuera. El
primero es la terminal de fabricación. Sus requerimientos son diversos según el
componente de que se trate. Los de mayores dimensiones tienen una necesidad
logística de fabricarse en una terminal marítima o a muy corta distancia de
ésta. Uno de los mejores ejemplos es el puerto de Cuxhaven, que es al mismo
tiempo puerto de fabricación, de integración y ensamble, y de operación y
mantenimiento.
El segundo tipo es la terminal de
ensamble e integración (staging, integrating, marshalling), que recibe
los componentes, los ordena y almacena, los ensambla e integra, y los coloca en
las embarcaciones especializadas que los transportan para su instalación en el
parque marino. Un buen ejemplo es el puerto danés de Esbjerg, que ha sido base
de apoyo para la instalación de muchos parques eólicos marinos en el Mar del
Norte.
El tercer tipo se refiere a la terminal
de operación y mantenimiento, desde la cual se transporta al personal, se
almacenan refacciones e implementos para el mantenimiento, y se organiza y
monitorea permanentemente la operación del parque marino. No tiene
requerimientos especiales de tamaño y profundidad, por lo que puede coexistir
en diversos puertos y terminales marítimas.
En la tabla siguiente se presentan
algunos requerimientos técnicos de terminales marítimas y espacios industriales
para que estén en condiciones de alojar la fabricación de distintos componentes
de los parques eólicos marinos, como son: las palas, las góndolas (nacelle),
las torres, la cimentación, los cables de interconexión entre aerogeneradores y
los cables de exportación, entre otros.
Así, por ejemplo, la superficie
necesaria va de 10 a 40 hectáreas por planta, dependiendo del componente. La
longitud del muelle va de 90 a 375 metros, y el calado de las embarcaciones al
costado del muelle va de 6 a 82[3] metros. La capacidad de
carga del muelle y los patios va de 2.5 a 30 toneladas por m2.
En la tabla siguiente se muestran las
especificaciones técnicas para terminales marítimas de integración y ensamble. La
superficie que requieren oscila entre 20 y 40 hectáreas, con 6 hectáreas de
almacenamiento techado. El muelle sería de 600 a 900 metros para poder operar
varias embarcaciones al mismo tiempo. Y el calado requerido al costado del
muelle iría de 10 a 12 metros. Su capacidad de carga en muelle y patios se
ubicaría entre 10 y 30 toneladas por m2. Un rasgo especial de las terminales de
este tipo para parques eólicos marinos con cimentación flotante consiste en la
superficie de almacenamiento húmedo requerido, que puede ascender a 500
hectáreas, a fin de almacenar simultáneamente 6 turbinas de 15 MW ya montadas
en su cimentación flotante.
En la tabla siguiente se presentan los
requerimientos técnicos para terminales marítimas de operación y mantenimiento,
que son menos exigentes. La superficie total puede ir de 3 a 5 hectáreas. La
longitud del muelle se estima en 400 metros para permitir la operación de varias
embarcaciones al mismo tiempo. El calado requerido al costado del muelle va de
4 a 8 metros. Cabe mencionar que el dimensionamiento de necesidades es por un
parque con capacidad de un GW. Regularmente las terminales de este tipo dar servicio
a varios parques al mismo tiempo con capacidades sumadas de más de un GW.
4.
Cadena
de suministro para el desarrollo de parques eólicos marinos
El desarrollo de la energía eólica
costa afuera (EECA) abre la oportunidad de emprender en paralelo un proceso de
industrialización verde en gran escala, en torno a los mismos puertos que
sirvan como bases de apoyo de los parques marinos.
Un parque marino de 1 GW supone
inversiones de casi 3 mil millones de dólares, que en un porcentaje
significativo podrían atraerse a zonas expresamente diseñadas para ello, como
está sucediendo ya en diferentes regiones del mundo.
Consorcios de empresas globales se han
ido consolidando en la última década, participando en las subastas
internacionales que se realizan cada año en un número creciente de países.
Estos consorcios se asocian en grados y esquemas distintos con empresas locales,
a fin de generar beneficios comunitarios a través de empleos de calidad,
desarrollo local de capacidades técnicas, investigación y desarrollo
tecnológico.
A partir de contratos de largo plazo de
compra de la energía producida por parte de la empresa estatal de electricidad
(la CFE en nuestro caso), los proyectos se vuelven “bancables”, y sujetos de
apoyo financiero concesional por parte de instituciones como Banco Mundial y la
Corporación Financiera Internacional, entre otras.
De los casi 3 mil millones de dólares
de inversión, se estima -con base en experiencias internacionales de los
últimos 10 años- que es posible captar como producción local/regional/nacional
hasta un 65% a corto y mediano plazos. El porcentaje podría aumentar si el
proceso de desarrollo de la cadena de suministro se apoya con una política
industrial que incluya investigación y desarrollo tecnológico, desarrollo de
capacidades técnicas locales, y condiciones atractivas para la inversión
extranjera en plantas industriales, y su posible asociación con empresas
nacionales.
5.
Infraestructura
portuaria e industrial existente y en proyecto en el litoral de Yucatán,
Campeche y Tabasco
El ejercicio de planeación del espacio
marino elaborado para esta nota considera una franja del orden de 100
kilómetros de la costa, entre la desembocadura del Río Usumacinta hasta la
mitad del litoral de Yucatán, con un área total de 71.8 mil kilómetros
cuadrados (equivalente a la mitad del territorio de la Península de Yucatán).
Suponiendo que sólo la cuarta parte de este espacio es aprovechable para la
instalación de parques eólicos marinos, el potencial de generación eléctrica
asciende a 72 GW.
En esta zona, además, se tendrían
ventajas importantes para que las inversiones sean competitivas: una
profundidad marina menor a los 70 metros (por lo que sólo utilizarían cimientos
fijos que son más económicos), y una distancia corta de los parques eólicos
marinos a los puertos de servicio: Progreso, Seybaplaya, Isla del Carmen y
Nuevo Frontera
Si se adopta una meta conservadora de
desarrollo de 3 GW por año, podría estructurarse un programa multianual para
los próximos 24 años, que daría un horizonte de planeación adecuado para la
atracción de inversiones en la cadena de suministro. Por ello, el plan que
habrá de integrar el gobierno federal, junto con los gobiernos estatales, debe considerar
el binomio puerto-zona industrial, como se ilustra en los mapas y croquis
siguientes.
En una proyección de largo plazo, el
consumo esperado de energía eléctrica en esta región (la de más alto
crecimiento en todo el país), incluye la sustitución gradual del gas natural
que hoy es el combustible predominante, la electrificación de las plataformas
petroleras costa afuera en la Sonda de Campeche, el aumento en la demanda
futura por la industrialización y el establecimiento de centros de datos en la
región, la exportación de electricidad a otras regiones del país, e incluso a
Centroamérica (con base en una red de alta tensión) y otros países en la forma
de derivados del hidrógeno verde.
En el litoral de Yucatán, Campeche y
Tabasco, hay cuatro puertos que pueden asumir funciones complementarias para
cubrir la amplia franja marítima con potencial:
En Progreso y sus Polos de Desarrollo
Económico para el Bienestar, PODECOBIs, es posible establecer plantas
industriales de fabricación de componentes que luego se trasladaran a la zona
de ampliación del puerto a una terminal de integración y ensamble de por lo
menos 20 hectáreas, que también pudiera utilizarse como terminal de operación y
mantenimiento.
Seybaplaya y su PODECOBI podrían alojar
plantas industriales de fabricación de componentes que luego se transportaran a
través de la terminal remota del puerto, hacia Progreso o Nuevo Frontera para
su integración final. También podría apoyar tareas de operación y
mantenimiento.
Isla del Carmen, en su nueva terminal
de usos múltiples, podría dar soporte a las actividades de operación y
mantenimiento, particularmente para los parques eólicos vinculados con la
electrificación de las plataformas petroleras costa afuera.
Nuevo Frontera, relanzado como parte de
la API de Tabasco, puede ser una base portuaria-industrial clave, para apoyar
la fabricación, la integración y ensamble, y la operación y mantenimiento,
debido a su potencial para desarrollar muelles a lo largo de su canal lateral y
a la colindancia con la superficie de 300 hectáreas que el gobierno del estado
adquirió hace años.
Es importante mencionar que los
polígonos contenidos en los mapas son trazos a mano alzada con apoyo en Google
Earth, y no mediciones precisas tipo Autocad.
6.
Infraestructura
portuaria e industrial existente y en proyecto en el litoral del Golfo de
Tehuantepec
El ejercicio de planeación del espacio
marino aquí practicado, considera un área en la porción oaxaqueña del Golfo de
Tehuantepec del orden de 11.8 mil km2, que es casi el doble de la superficie
terrestre en el estado de Oaxaca que el Laboratorio Nacional de Energías
Renovables de Estados Unidos (NREL) estimó con potencial bueno a excelente para
la energía eólica en 2003. Si sólo el 25% de esa área fuera aprovechable para
instalar parques eólicos marinos, el potencial de generación sería de 12 GW,
más de 4 veces la capacidad instalada a la fecha en tierra en el Istmo de
Tehuantepec.
El área marina considerada es profunda,
alcanzando hasta -200 metros en una franja de hasta 100 kilómetros de la costa,
por lo que se requerirá utilizar tecnologías de cimentación flotante. La zona
portuario-industrial de apoyo se concentra en el nuevo puerto industrial de
Salina Cruz y la combinación de Puerto Chiapas con sus dos PODECOBIs.
Cabe señalar que el megaproyecto de 10
mil millones de USD que ha planteado el grupo danés Copenhaguen Investment
Partners (CIP) en la región terrestre del Istmo de Tehuantepec no ha podido
arrancar, pero podría desarrollarse en el mar. CIP ya tiene proyectos en
ejecución para parques eólicos marinos con tecnologías flotantes en otras zonas
del mundo.
Si se estableciera una meta
conservadora para desarrollar 1GW por año, se podría armar un programa
multianual durante los próximos 12 años, que daría un horizonte de planeación
adecuado para la atracción de inversiones en la cadena de suministro.
El consumo esperado de electricidad en
esta region (oriental), incluye los estados de Veracruz, Tabasco, Puebla,
Morelos, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Atendería el aumento en la demanda,
particularmente por la industrialización en los PODECOBIs del Istmo de
Tehuantepec y Chiapas, la producción de derivados del hidrógeno verde, e
incluso la exportación a Centroamérica.
En el Golfo de Tehuantepec, el
potencial se concentra en una zona marítima de menor tamaño que en el Golfo de
México, pero con la mayor calidad de viento que hay en el país. El desarrollo
portuario estaría circunscrito a:
·
La
recuperación del puerto industrial de Salina Cruz, con funciones múltiples de
fabricación de componentes, de integración y ensamble, y de operación y
mantenimiento. Sería la base para desarrollar la energía eólica costa afuera
con tecnologías flotantes, la producción de hidrógeno verde y derivados,
particularmente para combustibles marítimos, así como su exportación y
distribución por cabotaje a otros puertos del país (como Manzanillo y Lázaro
Cárdenas) para brindar servicio de bunkering de combustibles limpios.
El nuevo puerto industrial de Salina Cruz podría reexaminar la viabilidad de algunos megaproyectos planteados en el pasado, como la instalación de una planta siderúrgica alimentada con el mineral de hierro de la mina de Santa María Zaniza. También podría reevaluarse la instalación de la nueva terminal especializada de contenedores prevista dentro del proyecto del corredor interoceánico, pero ahora con una mayor dimensión en un sitio más adecuado.
·
El
aprovechamiento de Puerto Chiapas y sus PODECOBIs para establecer plantas de
fabricación de componentes, que después pudieran transportarse por cabotaje al
puerto de Salina Cruz para su integración final.
El Programa Maestro de Desarrollo
Portuario (PMDP) vigente de Salina Cruz incluye el proyecto de ampliación de su
recinto portuario para considerar el puerto industrial. Este proyecto adquiere
viabilidad como hub portuario-industrial para el desarrollo de la
energía eólica costa afuera en el Golfo de Tehuantepec.
7.
Conclusiones
y recomendaciones
·
La
energía eólica costa afuera (EECA) en México tiene un enorme potencial para
hacer avanzar al país en su transición hacia una matriz energética limpia,
independiente y económica, que atienda la demanda futura de energía eléctrica
en una amplia zona del país, que impulse el desarrollo industrial verde, y
contribuya a reducir significativamente las importaciones de gas natural.
·
Hay
una rica experiencia internacional de más de dos décadas en el desarrollo de
esta industria, y de la cual es posible absorber sus lecciones aprendidas. De
hecho, la Secretaría de Energía está trabajando en el marco regulatorio e
institucional necesario para impulsar la EECA en nuestro país, con la ayuda de
las agencias de cooperación del Reino Unido y de Dinamarca.
·
En
paralelo, es necesario acelerar la preparación del país en varios aspectos
clave, a fin de detonar cuanto antes el flujo robusto de inversión continua a
lo largo de por lo menos los próximos 20 años que puede significar el
desarrollo de esta industria. La experiencia internacional ha decantado las
vertientes principales en que se requiere la acción coordinada de autoridades
(en los tres órdenes de gobierno), de inversionistas nacionales y extranjeros,
así como de otros actores relevantes locales y regionales. Una de esas
vertientes es la habilitación de zonas portuarias e industriales en las zonas
marinas en que se instalen los parques eólicos.
·
Dos
zonas marinas concentran el potencial de EECA en México: el litoral de los
estados de Campeche, Tabasco y Yucatán en el Golfo de México, y el Golfo de
Tehuantepec en el Pacífico. Tienen características distintas y ameritan
estrategias específicas.
·
En
el litoral del Golfo de México es posible habilitar una red de puertos y zonas
industriales asociadas que se complementen entre sí, para atender un despliegue
de EECA basada en tecnologías de cimentación fija, gracias a la baja profundidad
de la franja marítima de la plataforma continental en torno a la Península de
Yucatán.
·
En
el Golfo de Tehuantepec habría que concentrar el esfuerzo en un gran hub
portuario-industrial con base en el proyecto renovado de puerto industrial que
Salina Cruz ha venido acariciando desde hace más de 40 años.
Complementariamente, Puerto Chiapas y sus Polos de Desarrollo Económico para el
Bienestar (PODECOBIs) podrían ser de gran ayuda.
·
Un
primer paso, de gran valor estratégico, sería que las autoridades federales (SEMAR,
SEDATU, SENER, entre otras) y los gobiernos estatales involucrados formaran un
grupo de trabajo (interinstitucional e intergubernamental) para empezar a ordenar
y activar las diversas vertientes que deben atenderse.
[1] La
estimación corresponde al Banco Mundial y Corporación Financiera Internacional,
dentro de su Programa de Asistencia para la Gestión del Sector Energético
(ESMAP, por sus siglas en inglés). A este potencial bruto habrá que deducirle
las zonas marinas con restricción por motivos ambientales, sociales,
económicos, de seguridad y rutas marítimas
[2]
Que han identificado el BM-IFC en los diversos roadmaps que han
elaborado alrededor del mundo, con apoyo en financiamiento concesional.
[3]
Los 82 metros se requieren para las cimentaciones basadas en plataformas de
boyas de espiga.



















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