miércoles, 25 de marzo de 2026

Habilitación de las Zonas Portuarias e Industriales de Apoyo al Desarrollo de la Energía Eólica Costa Afuera en el Litoral de la Península de Yucatán y el Golfo de Tehuantepec

 

 

1.   Presentación

 

México tiene un enorme potencial de generación de energía renovable en su zona económica marítima exclusiva (ZEME) de 200 millas náuticas a partir de sus litorales. En particular, destaca la energía eólica marina o costa afuera (EECA), cuyo potencial bruto[1] ha sido estimado en 869 GW; esto es, casi 10 veces la capacidad total de generación eléctrica actual del país.

 

Las zonas donde se concentra gran parte de este potencial son: (i) el litoral de Yucatán, Campeche y parte de Tabasco; y (ii) el Golfo de Tehuantepec, en el litoral de Oaxaca y parte de Chiapas.

 



La energía eólica marina tiene un factor de capacidad superior a la energía eólica terrestre (40-60% vs 25-35%) por la ausencia de obstáculos, y puede desplegarse en escalas que no son alcanzables en tierra (parques de +1GW, aerogeneradores de 15 MW y más), con lo cual genera un flujo de inversión de gran magnitud que descansa en una cadena de suministro especializada que, idealmente, debe localizarse cerca de los parques marinos eólicos a desarrollar, por el tamaño de sus componentes y el costo logístico de su movilización.

 

Cada vez más países desarrollados y emergentes están desarrollando programas multianuales ambiciosos para incorporar a la energía eólica marina como elemento clave en sus políticas de transición energética y descarbonización. Además de China, que es líder mundial, destacan países europeos como el Reino Unido, Alemania, Países Bajos y Dinamarca, y se han incorporado más recientemente Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Taiwán. En preparación, están los programas de Australia, Filipinas, Brasil, entre otros. En América Latina, Colombia realizó ya su primera subasta internacional en 2025.

 

A la fecha, hay metas firmes por más de 700 GW de energía eólica marina, y la ambición internacional es rebasar los 2,000 GW para 2050. La EECA ha crecido a una tasa anual promedio del 22% entre 2015 y 2024. México, a través de la Secretaría de Energía (SENER), ya está preparando su política y programa de largo plazo con la ayuda de las agencias de cooperación del Reino Unido y Dinamarca.

 

Uno de los aspectos críticos en la hoja de ruta (roadmap) de México para el desarrollo de la energía eólica marina consiste en la adecuación de su infraestructura portuaria e industrial, con la anticipación necesaria, para aprovechar cabalmente las grandes oportunidades que se presentarán en los próximos años. Esta nota es una primera aproximación a las adecuaciones requeridas.

 

2.   Hoja de ruta típica para el desarrollo de la energía eólica costa afuera

Para un país emergente como México, el roadmap típico para desarrollar la EECA tiene cuatro apartados que se desenvuelven en gran medida de manera simultánea:

 

PRIMER APARTADO

Se refiere al establecimiento de la visión estratégica y habilitación del mercado: con horizonte de largo plazo, metas multianuales; y grupos de trabajo público-privados. Supone la construcción del marco regulatorio e institucional, con 4 pilares básicos[2]:

 

i)            proceso competitivo para obtener derechos de acceso al lecho marino;

ii)           proceso de permisos claro y expedito (ventanilla única; autorizaciones        ambientales, sociales y técnicas);

iii)          bancabilidad de los proyectos (contratos por diferencias, acuerdos de         compra de energía de largo plazo);

iv)         conexión oportuna y rentable de los parques eólicos marinos a la red         de transmisión terrestre (considerando la necesidad de sistemas de           baterías y otras opciones como producción de hidrógeno verde y sus          derivados).

 

Incluye también el compromiso temprano y permanente con los grupos de interés (stakeholders): comunidades locales, usuarios del espacio marino, mecanismos de beneficio comunitario.

 

SEGUNDO APARTADO

Consiste en la planeación espacial marina y asignación de zonas, con una fase inicial de planeación temprana (ubicación de zonas con mayor potencial energético y menores restricciones):

 

i)            Metodología de identificación y selección de sitios: primero, excluir         áreas con restricciones ambientales, sociales, económicas y de uso          concurrente (como rutas marítimas)

ii)           Jerarquización del potencial de las áreas restantes que no tienen             restricciones (velocidad y densidad del viento, profundidad marina,           distancia a la costa, condiciones geofísicas del lecho marino).

 

También incluye la evaluación y mitigación de impactos ambientales y sociales (siguiendo estándares internacionales), y la definición de los modelos de asignación de las concesiones marinas (modelo competitivo entre consorcios internacionales, generación de ingresos al gobierno derivados de las subastas por pagos iniciales (upfront fees) y anuales (por km2, por MW de capacidad del proyecto).

 

TERCER APARTADO

Se refiere al desarrollo de infraestructura habilitadora en dos aspectos clave:

 

i)          Planificar la transmisión y conexión a la red ya sea en sistemas de            corriente alterna o de corriente contínua de alta tensión (HVAC y HVDC,     respectivamente, por sus siglas en inglés)

ii)         Estrategia de desarrollo portuario: puertos de fabricación, puertos de        integración y ensamble, puertos de operación y mantenimiento.

 

CUARTO APARTADO

Considera el fomento de la cadena de suministro y el capital humano, a través de:

 

i)            Política industrial activa

ii)           Evaluación exhaustiva del tejido industrial local, regional y nacional           (supply chain readiness)

iii)          Planificación del recurso humano y desarrollo de capacidades

iv)          Requerimientos de transporte marítimo especializado.

 

3.   Tipos de puertos de apoyo para el desarrollo, construcción, instalación, mantenimiento y operación de parques eólicos marinos

 

Son tres los tipos de terminales marítimas que dan servicio a la industria de la energía eólica costa afuera. El primero es la terminal de fabricación. Sus requerimientos son diversos según el componente de que se trate. Los de mayores dimensiones tienen una necesidad logística de fabricarse en una terminal marítima o a muy corta distancia de ésta. Uno de los mejores ejemplos es el puerto de Cuxhaven, que es al mismo tiempo puerto de fabricación, de integración y ensamble, y de operación y mantenimiento.

 


El segundo tipo es la terminal de ensamble e integración (staging, integrating, marshalling), que recibe los componentes, los ordena y almacena, los ensambla e integra, y los coloca en las embarcaciones especializadas que los transportan para su instalación en el parque marino. Un buen ejemplo es el puerto danés de Esbjerg, que ha sido base de apoyo para la instalación de muchos parques eólicos marinos en el Mar del Norte.

 


El tercer tipo se refiere a la terminal de operación y mantenimiento, desde la cual se transporta al personal, se almacenan refacciones e implementos para el mantenimiento, y se organiza y monitorea permanentemente la operación del parque marino. No tiene requerimientos especiales de tamaño y profundidad, por lo que puede coexistir en diversos puertos y terminales marítimas.

 

En la tabla siguiente se presentan algunos requerimientos técnicos de terminales marítimas y espacios industriales para que estén en condiciones de alojar la fabricación de distintos componentes de los parques eólicos marinos, como son: las palas, las góndolas (nacelle), las torres, la cimentación, los cables de interconexión entre aerogeneradores y los cables de exportación, entre otros.

 

Así, por ejemplo, la superficie necesaria va de 10 a 40 hectáreas por planta, dependiendo del componente. La longitud del muelle va de 90 a 375 metros, y el calado de las embarcaciones al costado del muelle va de 6 a 82[3] metros. La capacidad de carga del muelle y los patios va de 2.5 a 30 toneladas por m2.

 


En la tabla siguiente se muestran las especificaciones técnicas para terminales marítimas de integración y ensamble. La superficie que requieren oscila entre 20 y 40 hectáreas, con 6 hectáreas de almacenamiento techado. El muelle sería de 600 a 900 metros para poder operar varias embarcaciones al mismo tiempo. Y el calado requerido al costado del muelle iría de 10 a 12 metros. Su capacidad de carga en muelle y patios se ubicaría entre 10 y 30 toneladas por m2. Un rasgo especial de las terminales de este tipo para parques eólicos marinos con cimentación flotante consiste en la superficie de almacenamiento húmedo requerido, que puede ascender a 500 hectáreas, a fin de almacenar simultáneamente 6 turbinas de 15 MW ya montadas en su cimentación flotante.

 


En la tabla siguiente se presentan los requerimientos técnicos para terminales marítimas de operación y mantenimiento, que son menos exigentes. La superficie total puede ir de 3 a 5 hectáreas. La longitud del muelle se estima en 400 metros para permitir la operación de varias embarcaciones al mismo tiempo. El calado requerido al costado del muelle va de 4 a 8 metros. Cabe mencionar que el dimensionamiento de necesidades es por un parque con capacidad de un GW. Regularmente las terminales de este tipo dar servicio a varios parques al mismo tiempo con capacidades sumadas de más de un GW.

 


4.   Cadena de suministro para el desarrollo de parques eólicos marinos

 

El desarrollo de la energía eólica costa afuera (EECA) abre la oportunidad de emprender en paralelo un proceso de industrialización verde en gran escala, en torno a los mismos puertos que sirvan como bases de apoyo de los parques marinos.

 

Un parque marino de 1 GW supone inversiones de casi 3 mil millones de dólares, que en un porcentaje significativo podrían atraerse a zonas expresamente diseñadas para ello, como está sucediendo ya en diferentes regiones del mundo.

 

Consorcios de empresas globales se han ido consolidando en la última década, participando en las subastas internacionales que se realizan cada año en un número creciente de países. Estos consorcios se asocian en grados y esquemas distintos con empresas locales, a fin de generar beneficios comunitarios a través de empleos de calidad, desarrollo local de capacidades técnicas, investigación y desarrollo tecnológico.

 

A partir de contratos de largo plazo de compra de la energía producida por parte de la empresa estatal de electricidad (la CFE en nuestro caso), los proyectos se vuelven “bancables”, y sujetos de apoyo financiero concesional por parte de instituciones como Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional, entre otras.

 



De los casi 3 mil millones de dólares de inversión, se estima -con base en experiencias internacionales de los últimos 10 años- que es posible captar como producción local/regional/nacional hasta un 65% a corto y mediano plazos. El porcentaje podría aumentar si el proceso de desarrollo de la cadena de suministro se apoya con una política industrial que incluya investigación y desarrollo tecnológico, desarrollo de capacidades técnicas locales, y condiciones atractivas para la inversión extranjera en plantas industriales, y su posible asociación con empresas nacionales.

 


5.   Infraestructura portuaria e industrial existente y en proyecto en el litoral de Yucatán, Campeche y Tabasco

 

El ejercicio de planeación del espacio marino elaborado para esta nota considera una franja del orden de 100 kilómetros de la costa, entre la desembocadura del Río Usumacinta hasta la mitad del litoral de Yucatán, con un área total de 71.8 mil kilómetros cuadrados (equivalente a la mitad del territorio de la Península de Yucatán). Suponiendo que sólo la cuarta parte de este espacio es aprovechable para la instalación de parques eólicos marinos, el potencial de generación eléctrica asciende a 72 GW.

 


En esta zona, además, se tendrían ventajas importantes para que las inversiones sean competitivas: una profundidad marina menor a los 70 metros (por lo que sólo utilizarían cimientos fijos que son más económicos), y una distancia corta de los parques eólicos marinos a los puertos de servicio: Progreso, Seybaplaya, Isla del Carmen y Nuevo Frontera

 

Si se adopta una meta conservadora de desarrollo de 3 GW por año, podría estructurarse un programa multianual para los próximos 24 años, que daría un horizonte de planeación adecuado para la atracción de inversiones en la cadena de suministro. Por ello, el plan que habrá de integrar el gobierno federal, junto con los gobiernos estatales, debe considerar el binomio puerto-zona industrial, como se ilustra en los mapas y croquis siguientes.

 

En una proyección de largo plazo, el consumo esperado de energía eléctrica en esta región (la de más alto crecimiento en todo el país), incluye la sustitución gradual del gas natural que hoy es el combustible predominante, la electrificación de las plataformas petroleras costa afuera en la Sonda de Campeche, el aumento en la demanda futura por la industrialización y el establecimiento de centros de datos en la región, la exportación de electricidad a otras regiones del país, e incluso a Centroamérica (con base en una red de alta tensión) y otros países en la forma de derivados del hidrógeno verde.

 

En el litoral de Yucatán, Campeche y Tabasco, hay cuatro puertos que pueden asumir funciones complementarias para cubrir la amplia franja marítima con potencial:

 

En Progreso y sus Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, PODECOBIs, es posible establecer plantas industriales de fabricación de componentes que luego se trasladaran a la zona de ampliación del puerto a una terminal de integración y ensamble de por lo menos 20 hectáreas, que también pudiera utilizarse como terminal de operación y mantenimiento.

 


Seybaplaya y su PODECOBI podrían alojar plantas industriales de fabricación de componentes que luego se transportaran a través de la terminal remota del puerto, hacia Progreso o Nuevo Frontera para su integración final. También podría apoyar tareas de operación y mantenimiento.

 


Isla del Carmen, en su nueva terminal de usos múltiples, podría dar soporte a las actividades de operación y mantenimiento, particularmente para los parques eólicos vinculados con la electrificación de las plataformas petroleras costa afuera.

 


Nuevo Frontera, relanzado como parte de la API de Tabasco, puede ser una base portuaria-industrial clave, para apoyar la fabricación, la integración y ensamble, y la operación y mantenimiento, debido a su potencial para desarrollar muelles a lo largo de su canal lateral y a la colindancia con la superficie de 300 hectáreas que el gobierno del estado adquirió hace años.

 


Es importante mencionar que los polígonos contenidos en los mapas son trazos a mano alzada con apoyo en Google Earth, y no mediciones precisas tipo Autocad.

 

6.   Infraestructura portuaria e industrial existente y en proyecto en el litoral del Golfo de Tehuantepec

 

El ejercicio de planeación del espacio marino aquí practicado, considera un área en la porción oaxaqueña del Golfo de Tehuantepec del orden de 11.8 mil km2, que es casi el doble de la superficie terrestre en el estado de Oaxaca que el Laboratorio Nacional de Energías Renovables de Estados Unidos (NREL) estimó con potencial bueno a excelente para la energía eólica en 2003. Si sólo el 25% de esa área fuera aprovechable para instalar parques eólicos marinos, el potencial de generación sería de 12 GW, más de 4 veces la capacidad instalada a la fecha en tierra en el Istmo de Tehuantepec.

 


El área marina considerada es profunda, alcanzando hasta -200 metros en una franja de hasta 100 kilómetros de la costa, por lo que se requerirá utilizar tecnologías de cimentación flotante. La zona portuario-industrial de apoyo se concentra en el nuevo puerto industrial de Salina Cruz y la combinación de Puerto Chiapas con sus dos PODECOBIs.

 

Cabe señalar que el megaproyecto de 10 mil millones de USD que ha planteado el grupo danés Copenhaguen Investment Partners (CIP) en la región terrestre del Istmo de Tehuantepec no ha podido arrancar, pero podría desarrollarse en el mar. CIP ya tiene proyectos en ejecución para parques eólicos marinos con tecnologías flotantes en otras zonas del mundo.

 

Si se estableciera una meta conservadora para desarrollar 1GW por año, se podría armar un programa multianual durante los próximos 12 años, que daría un horizonte de planeación adecuado para la atracción de inversiones en la cadena de suministro.

 

El consumo esperado de electricidad en esta region (oriental), incluye los estados de Veracruz, Tabasco, Puebla, Morelos, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Atendería el aumento en la demanda, particularmente por la industrialización en los PODECOBIs del Istmo de Tehuantepec y Chiapas, la producción de derivados del hidrógeno verde, e incluso la exportación a Centroamérica.

 

En el Golfo de Tehuantepec, el potencial se concentra en una zona marítima de menor tamaño que en el Golfo de México, pero con la mayor calidad de viento que hay en el país. El desarrollo portuario estaría circunscrito a:

 

·       La recuperación del puerto industrial de Salina Cruz, con funciones múltiples de fabricación de componentes, de integración y ensamble, y de operación y mantenimiento. Sería la base para desarrollar la energía eólica costa afuera con tecnologías flotantes, la producción de hidrógeno verde y derivados, particularmente para combustibles marítimos, así como su exportación y distribución por cabotaje a otros puertos del país (como Manzanillo y Lázaro Cárdenas) para brindar servicio de bunkering de combustibles limpios.

El nuevo puerto industrial de Salina Cruz podría reexaminar la viabilidad de algunos megaproyectos planteados en el pasado, como la instalación de una planta siderúrgica alimentada con el mineral de hierro de la mina de Santa María Zaniza. También podría reevaluarse la instalación de la nueva terminal especializada de contenedores prevista dentro del proyecto del corredor interoceánico, pero ahora con una mayor dimensión en un sitio más adecuado.

 


·       El aprovechamiento de Puerto Chiapas y sus PODECOBIs para establecer plantas de fabricación de componentes, que después pudieran transportarse por cabotaje al puerto de Salina Cruz para su integración final.

 


El Programa Maestro de Desarrollo Portuario (PMDP) vigente de Salina Cruz incluye el proyecto de ampliación de su recinto portuario para considerar el puerto industrial. Este proyecto adquiere viabilidad como hub portuario-industrial para el desarrollo de la energía eólica costa afuera en el Golfo de Tehuantepec.

 


7.   Conclusiones y recomendaciones

 

·       La energía eólica costa afuera (EECA) en México tiene un enorme potencial para hacer avanzar al país en su transición hacia una matriz energética limpia, independiente y económica, que atienda la demanda futura de energía eléctrica en una amplia zona del país, que impulse el desarrollo industrial verde, y contribuya a reducir significativamente las importaciones de gas natural.

 

·       Hay una rica experiencia internacional de más de dos décadas en el desarrollo de esta industria, y de la cual es posible absorber sus lecciones aprendidas. De hecho, la Secretaría de Energía está trabajando en el marco regulatorio e institucional necesario para impulsar la EECA en nuestro país, con la ayuda de las agencias de cooperación del Reino Unido y de Dinamarca.

 

·       En paralelo, es necesario acelerar la preparación del país en varios aspectos clave, a fin de detonar cuanto antes el flujo robusto de inversión continua a lo largo de por lo menos los próximos 20 años que puede significar el desarrollo de esta industria. La experiencia internacional ha decantado las vertientes principales en que se requiere la acción coordinada de autoridades (en los tres órdenes de gobierno), de inversionistas nacionales y extranjeros, así como de otros actores relevantes locales y regionales. Una de esas vertientes es la habilitación de zonas portuarias e industriales en las zonas marinas en que se instalen los parques eólicos.

 

·       Dos zonas marinas concentran el potencial de EECA en México: el litoral de los estados de Campeche, Tabasco y Yucatán en el Golfo de México, y el Golfo de Tehuantepec en el Pacífico. Tienen características distintas y ameritan estrategias específicas.

 

·       En el litoral del Golfo de México es posible habilitar una red de puertos y zonas industriales asociadas que se complementen entre sí, para atender un despliegue de EECA basada en tecnologías de cimentación fija, gracias a la baja profundidad de la franja marítima de la plataforma continental en torno a la Península de Yucatán.

 

·       En el Golfo de Tehuantepec habría que concentrar el esfuerzo en un gran hub portuario-industrial con base en el proyecto renovado de puerto industrial que Salina Cruz ha venido acariciando desde hace más de 40 años. Complementariamente, Puerto Chiapas y sus Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBIs) podrían ser de gran ayuda.

 

·       Un primer paso, de gran valor estratégico, sería que las autoridades federales (SEMAR, SEDATU, SENER, entre otras) y los gobiernos estatales involucrados formaran un grupo de trabajo (interinstitucional e intergubernamental) para empezar a ordenar y activar las diversas vertientes que deben atenderse.

 



[1] La estimación corresponde al Banco Mundial y Corporación Financiera Internacional, dentro de su Programa de Asistencia para la Gestión del Sector Energético (ESMAP, por sus siglas en inglés). A este potencial bruto habrá que deducirle las zonas marinas con restricción por motivos ambientales, sociales, económicos, de seguridad y rutas marítimas

[2] Que han identificado el BM-IFC en los diversos roadmaps que han elaborado alrededor del mundo, con apoyo en financiamiento concesional.

[3] Los 82 metros se requieren para las cimentaciones basadas en plataformas de boyas de espiga.

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